ANOTACIONES PARA EL 9 DE ABRIL, 2011
126. Título de la Anotación: “La juventud de hoy
y la crisis de identidad” (2009)
La juventud de hoy en crisis de identidad
“Dime con quién andas y te diré quién
eres,” es un proverbio popular del refranero castellano; es el
resultado de un conocimiento cultural colectivo sobre la naturaleza humana que
capta la esencia de la relación entre la identidad social y la identidad
personal. Sin embargo el revés también aplica: “dime quién eres y te diré
con quién andas”; esta versión implica que tanto las relaciones
sociales como la correspondiente conducta de un dado individuo está a su vez
sujeta a su propia visión de su identidad personal: el individuo tiene opciones
y posibilidades de hacer escogencias.
Hoy en día líderes alrededor del
mundo se preocupan por el estado crítico de la economía mundial, por las
grandes pérdidas monetarias en ciertos sectores, y por numerosos factores
económicos en decline; tomadas todas éstas en conjunto amenazan a una posible
recesión económica. A mí me preocupa más otra crisis, también de índole internacional,
y que se expresa también en pérdidas monetarias medibles pero más aun en
pérdidas humanas inconmensurables: nuestra juventud.
La juventud es el futuro de la
familia, de las comunidades, de las naciones y de los países, y del mundo; la
crisis de la cuál les hablo queda patente de muchas maneras: en la apatía en
general que demuestran; en la falta de consciencia y motivación social y
política; en la falta de de una visión de vida personal y de esperanza hacia el
futuro; en la conducta antisocial; en la promiscuidad e irresponsabilidad
sexual; y en las crecientes muestras de comportamiento netamente
autodestructivo.
A la raíz de la situación de
nuestra juventud existe una crisis de identidad personal. El “quién eres” de la
juventud de muchos países está en un estado de patología crítica, de
incertidumbre, de desequilibrio, de conflicto, de enajenación. Entre los países miembros de la Unión
Europea, por ejemplo, el 25% de la mortandad entre varones de 15 a 29 años de
edad se atribuye directamente al consumo del alcohol; y el índice de
crecimiento del alcoholismo juvenil en los últimos 10 años se ha considerado
alarmante entre muchos países de Europa. Como padre de familia saber que uno de
cada cuatro jóvenes muere innecesariamente es simplemente una pérdida
inaceptable que corresponde a nada menos que a una automasacre.
En los Estados Unidos de
Norteamérica, donde todo lo que existe y acontece tiene que medirse en términos
económicos, se estimó que el costo social del consumo ilícito de alcohol entre
los jóvenes menores de edad ascendió a los $53 mil millones de dólares en el
año 2006. Esta cifra equivale a más de
la novena parte del gasto militar en defensa nacional estadounidense en el
mismo año ($453 mil millones de dólares); pero, ¿qué defensa militar hay contra
la autodestrucción de los ciudadanos de un propio país?
Y si piensan que porque no viven
ni en Europa ni en América que su panorama es radicalmente diferente, abran los
ojos e indaguen un poquito: bienvenidos al “Pueblo Global” donde todos quedamos
afligidos por más que por el estado de la bolsa de las grandes economías y por
las emisiones de hidroclorofluorocarbonos. Si creen que sus hijos están a
salvos porque son estudiantes estelares, atletas sobresalientes, o porque su
familia se destaque en su comunidad religiosa por sus actos y contribuciones
caritativas desengáñense: el alcoholismo y la narcoadicción juvenil, por
ejemplo, acontece en las mejores familias y con los hijos de los padres más
dedicados. Si en su rinconcito del mundo tienen un MacDonalds, acceso a la
Internet, venta de música ‘rapera,’ indicios de narcotráfico, o pósteres de
Paris Hilton, su juventud va a quedar afectada sino ‘infectada’ por esta plaga
mundial.
La identidad personal es crítica
a la hora de definir no sólo nuestras relaciones sociales, sino también nuestro
comportamiento, tanto lo que hacemos como lo que no estamos dispuestos a hacer:
“no robo porque no soy ladrón” y punto. Nunca vi esto can tanta claridad como
cuando trabajaba de psicólogo interno en una residencia correccional de
rehabilitación juvenil femenina en San Diego. Bien poco de lo que uno aprende
en la universidad le prepara para la experiencia diaria de tratar con este tipo
de población, y tuve que recurrir en gran parte a mi conocimiento de las
culturas afroamericanas, latinas, y amerindias; a mi familiaridad con la
mentalidad y cultura del pandillero; y a mis propios estudios de la función de
la identidad personal que forman la base de mi “Estrategia Existencial” – la
filosofía psicológica-espiritual de vida de MAMBA-Ryu. Mis éxitos con las
internadas, sobre todo con las pandilleras, eran tales que mis supervisores y
superiores en el departamento de psicología forense me encargaron a que
preparara un reporte sobre el problema del pandillerismo con una propuesta de
un programa juvenil para su tratamiento.
El pandillerismo, que en los
Estados Unidos se ha convertido en la amenaza a la seguridad pública numero
uno, se podría considerar como el caso extremo de la decadencia juvenil, ya que
en él encontramos representados todos los patrones antisociales que afectan a
nuestra juventud. De hecho, la vida en la pandilla crea una inversión de los
valores sociales para crear esquemas plenamente antisociales y criminales,
donde la conciencia humana, la humanidad misma, queda enterrada y desechada
como indicio de debilidad. Muchas de las pandillas requieren que sus miembros
prospectivos cometan serios actos criminales como son las violaciones, los
asaltos a mano armada, los secuestros y hasta asesinatos. Varias de mis
pacientes me contaron de su participación en el secuestro de chicas de otras
pandillas para ser violadas por sus colegas varones.
Una vez miembro de la pandilla
la rutina diaria del pandillero consiste en desenvolverse en un mundo en el
cuál la notoriedad criminal es causa de ‘honra’ y de ‘honor’ y en donde el
consumo abusivo del alcohol y de los narcóticos juegan un papel fundamental: la
intoxicación roba la voluntad, ocluye el raciocinio, y facilita el libertinaje,
la crueldad, la perversidad y la felonía. Una vez cometidos ciertos actos la
identidad personal queda dañada, engullida por la identidad social de la
pandilla, y el individuo está perdido. Cuando se encuentra el pandillero en
territorio ajeno lo primero que anuncia es su afiliación (¡Chula Vista!,
¡Diablos!, ¡Escondido!, etc.) por la cuál está dispuesto (o dispuesta) a matar
o a morir.
El resultado de mi estudio fue
la propuesta para un programa piloto denominado el “MAMBA CORPS TRAINING FOR
JUVENILE IDENTITY AND CONDUCT REHABILITATION. A 12-Week Training Plan for Girls
Rehabilitation Facility” (Entrenamiento de “MAMBA Corps” para la
Rehabilitación de Identidad y Conducta Juvenil. Un Plan de Entrenamiento de 12
semanas para el Centro de Rehabilitación Femenino.”) El programa propuesto era
netamente basado en aspectos clave de mi programa integral de MAMBA-Ryu y como
su título indica, se basa fundamentalmente en una reestructuración de la
identidad personal del individuo para llevar a cabo cambios conductuales
perdurables. La propuesta fue aceptada tanto por el departamento de
correcciones como por el departamento de psicología forense. Lamentablemente, y
por motivos personales inesperados, tuve que ausentarme y no logré implementar
mi programa piloto ese año - aunque en teoría al menos las oportunidades
continúan para el futuro.
Distanciado del día a día de la
institución decidí que no es ni necesario ni razonable esperar a que el
individuo caiga en las manos nefastas del alcoholismo, de la narcoadicción, o
de la criminalidad para hacer una contribución al mundo: “es mejor prevenir que
curar,” es otro proverbio del refranero castellano. La verdad es que una vez
que el individuo ha caído tan bajo con frecuencia algo en su esencia se
resquebraja y no tiene remedio – el estrés postraumático no es dado a perdonar.
Mis estudios de las fuerzas
sociales y psicológicas, individuales y colectivas, que ocasionan las pandillas
me han llevado a entender mejor el problema de la crisis de identidad juvenil
de hoy en día; e integrando tanto de mis observaciones clínicas como de las
personales como padre con dos décadas y media de experiencia, decidí que mis
mayores esfuerzos deberían ser a nivel de prevención; así es que comencé a
diseñar programas que contribuyeran a la creación de una fuerte y sana
identidad personal juvenil, algo que les facilitara a decir “¡No!” aunque esa
negativa les costase ‘puntos’ en el mundo de su identidad social.
La misión, la visión, es de
establecer un movimiento internacional para fomentar la creación de identidades
juveniles éticamente robustas y estables de tal magnitud que supongan una
contrapartida, un desafío al lado oscuro que amenaza a destrozar nuestro más
valioso recurso: nuestro futuro. A ese efecto MAMBA-Ryu tiene tres programas,
dos previstos y por desempeñar, y uno ya en movimiento. El primero es el de
Junior Mambas diseñado para niños; le sigue la Mente del Guerrero Iluminado
Junior, homólogo al programa de adultos, y que sirve como portal de entrada
para el tercer programa “MAMBA Corps para Juveniles” que profundiza en la
creación de individuos con “honor, fuerza, e integridad” completando la visión
de MAMBA-Ryu y del Guerrero Iluminado.
Como padres tenemos la
obligación de preparar a nuestros hijos en todo lo posible para que sobrevivan y
sobresalgan en el mundo. Lamentablemente ese mundo está consumido por una falta
de valores que se manifiestan de innumerables maneras y que a menudo sofocan
nuestros mejores esfuerzos para contribuir a la creación de identidades
honorables en nuestros hijos. Como quién ha vivido y errado, se ha esforzado a
veces fracasado, ha sobresalido y ha descubierto su visión, mi misión, es la de
ofrecer el beneficio de mi experiencia en la forma de programas que prendan una
luz propia de confianza e integridad en nuestra juventud para que así tengan
las herramientas y las armas para contrarrestar la a veces abrumadora oscuridad
del mundo que nos rodea.
He Dicho. Así Es. Y
Así Será.
ANOTACIÓN PARA EL 10 DE ABRIL, 2011
127. Título de la Anotación: “El sabio estorba”
No es fácil batallar contra la
ignorancia, la soberbia, y la apatía – mucho menos como raison d'être –
razón de ser. A la mente me viene de nuevo lo que yo llamaré de ahora en
adelante, “La alegoría del falso sabio”,
Érase una vez una tierra en la que habitaba un
denominado sabio. El presunto obtuvo información, inteligencia, de que las
aguas se contaminarían de una sustancia que volvería a todos locos. Para evitar
caer en esta condición, el falso sabio almacenó aguas de antemano para su uso
personal con el fin de no enloquecer como el resto de la población. Llegó el
momento y sucedió como le habían informado: las aguas se contaminaron y
solamente el falso sabio permaneció inmune a su efecto. Con el tiempo, sin
embargo, el falso sabio se sintió solo; finalmente, cansado de que se le
orillara por su ‘condición’ fuera de la normativa, bebió de las aguas
contaminadas con el fin de encajar.
Este individuo era falso sabio,
y el valor real de la alegoría es para recalcar no solamente su falsedad, sino
la condición opuesta a la vida real. En la vida real las “aguas” comienzan
contaminados, es decir, la locura reina enmascarada en la normativa de la
mediocridad y ceguera socio-cultural vigente; el verdadero sabio, el tlamantine,
el Sennin, las purifica para sí mismo y para aquellos que se dedican a
sus enseñanzas y invierten en su conocimiento con el esfuerzo de su voluntad y
disciplina: mediocre, ignorante, absurdo y esclavo se nace, excelente, sabio y
libre se hacen. La alegoría del falso sabio invierte la realidad. Desconozco el
origen de esta alegoría; pero claramente indica un desconocimiento del camino
de la sabiduría y de la identidad del sabio. Sócrates, considerado de los más
grandes filósofos de la tradición intelectual occidental, fue condenado falsamente
como subvertidor de la juventud precisamente por su afán de batirse contra la
ignorancia de su pueblo, no por su interés de sumirse en ella.
Poco ha cambiado en la humanidad
desde los tiempos de Sócrates. El verdadero sabio siempre ha sido, es, y será
una isla solitaria en un océano de conformismo, de lo absurdo, de ignorancia,
de locura, de apatía, de soberbia. Su esfuerzo consiste en drenar las aguas de
ese océano desde el retraimiento de su isla. Los cínicos dirán: “¡Imposible!”,
pero su voz y opinión suma a la ignorancia y soberbia colectiva ya que la
historia esta constituida por los actos y pensamientos de grandes hombres y
mujeres que forjaron nuevas perspectivas, destinos, caminos, y posibilidades
para que, en muchos casos, generaciones futuras pudrieran seguir y superarse.
Con un solo pensamiento cambio el mundo.
La locura que domina las aguas
del “Océano de lo Normal”, la auténtica locura, consiste en insistir en seguir
aplicando los mismos medios y los mismos procedimientos – a pesar de que
obviamente fracasan – por el mero hecho de sentirse más seguro en ellos, en vez
de probar estrategias diferentes, aun en el caso de que las nuevas estrategias
ya hayan sido demostradas efectivas. Pero ese es precisamente el objetivo del
proceso de la aculturación, de la socialización, de la tradición socio-cultural
y ante todo religiosa: el privar a la mente de su libertad de desarrollo
creativo. El dicho popular capta la esencia de este ignorante conformismo: “más
vale el diablo conocido que el ángel por conocer.” Ese es el lema del
conformista, del negativista desafiante, de la indefensión aprendida; también
lo es de la estupidez – de la locura del ser irracional, ignorante, soberbio, y
apático.
Pero sí reconozco valor en la
alegoría del falso sabio, y veo ese valor representado tantas veces en mis
alumnos, en la frustración que demuestran y expresan con el mundo que les
rodea, el “nuevo-viejo mundo” ya que lo comienzan a ver tal y cómo es. El abrir
los ojos y reconocer la estupidez – la locura – en aquellos a nuestro
alrededor, y el abrir la boca para señalar dicha estupidez y el ser recibido
con suerte por la sordera ajena pero con mayor frecuencia con su desdén,
requiere de por sí de una sabiduría, de un desarrollo, de un acondicionamiento.
Ser tuerto en el país de los ciegos te da videncia, pero también es cierto que
te falta la percepción de la profundidad propia de la visión binocular. Es
decir, la sabiduría a medias es problemática ya que no solamente para ser sabio
se precisa de conocimiento externo, sino de conocimiento interno para poder
reconciliar lo uno con lo otro. El que va al manicomio y se desespera de que
todos están locos podría hacerse él mismo y favor de evitarse la visita. No
basta aprender lo suficiente para reconocer la estupidez ajena, o aún la
propia, ahora queda entender y activar ese entendimiento y continuamente
acordarse del por qué de la estupidez en el mundo, del por qué reina lo absurdo
en la conducta, en el pensamiento, y en la emoción del ser humano.
A cada rato alumnos míos pasan
por el proceso de sentirse solos, alienados, enajenados; me comentan, por
ejemplo, que antes de estudiar conmigo ni se daban cuenta de lo irracional del
mundo, de hecho ni pensaban en ello; ni se daban cuenta de su propia
inconsciencia – veían películas y se perdían el 95% del mensaje comparado a lo
que ahora han aprendido a observar, a valorar, a reconocer estudiando conmigo.
Es decir, que eran en cierto modo “felices en su ignorancia”, mientras que
ahora son “felices en su conocimiento, pero miserables en su extrañamiento” –
exageración hiperbólica pero en la hipérbole podemos analizar mejor a veces los
detalles que queremos resaltar. Estos alumnos han caminado lo suficiente para
ver la miseria de la que han salido, pero en su estado presente aun no han
alcanzado la estepa de la serenidad que acompaña el entender el por qué de esa
misma miseria.
Hay que pasar a un nivel de
“ser” mental/espiritual/emocional donde, encuentra la felicidad aún en el
estrago mismo, en la adversidad, en el infortunio. Ser feliz en la miseria –
paradoja, contradicción – pero hay que lograr esa misma perspectiva más allá de
las dicotomías existenciales para lograr el codiciado “hojo shin” – la
mente-espiritu-corazón serena. No es fácil; eso lo sé. Aún yo a veces me siento
que tengo que recurrir al esfuerzo de la voluntad para no perder la paciencia
en algunos casos. Reconocerse como una pequeña isla en un mar de ignorancia, de
apatía y de soberbia es solamente el comienzo; hay que aprender a ser feliz con
esa perspectiva. Creo que los iniciados en el Ryu comienzan a entender a los
que no entienden, a ver a los que no ven. La inmensidad del laberinto de MAMBA
RYU empieza a revelarse: cuentos, poesías, novelas, cursos,
seminarios-talleres, artes marciales, videos, etc., todos son parte de un
tremendo, inmenso rompecabezas, tablero de ajedrez multidimensional, según el
cual jugadas que parecen sin sentido, de pronto, muchas y muchas jugadas más
tarde, demuestran su relevancia. No hay secretos, bueno, no muchos; pero para
aquellos dotados de la perspectiva, que en este caso será retrospectiva,
resultará todo muy obvio. Lo que es cierto es que el Ryu está en su infancia
aún después de más de dos décadas de operación en tres países. He crecido con
él y él conmigo, lo cuál me hace a mí también un infante: ni cuatro años han
pasado desde mi Gran Entendimiento. Estamos a un 5% de nuestro potencial y la
meta es hacerme totalmente ‘dispensable’, o sea, que el funcionamiento y la
prosperidad del Ryu pueda continuar sin mi intervención, sin mi presencia, sin
mí punto, aún esta lejos. Eso me ocupa.
¿Qué es MAMBA? MAMBA es un
programa de desarrollo del ser humano integral, insólito en su envergadura, en
su profundidad, e igualmente insólito en sus métodos. MAMBA fomenta la
educación, el entrenamiento del ser humano en el ser humano. Toma las
necesidades que las religiones han fallado en suplir y aplica los métodos y el
conocimiento de las ciencias que no se han sabido aplicar para la creación de
un programa de estudio sobre el “ser” humano. Y de ahí se forja un camino hacia
el destino del “conócete” del oráculo de Delfo. Nada humano nos es ajeno.
Partimos de esa comprensión y nos encaminamos a la superación. MAMBA es el
proyecto que la humanidad precisa para recatarse de si misma. ¿Ambicioso? Si lo
piensan es que no ven lo que veo yo, sino dirían más bien ‘tedioso’ pero
solamente en el sentido de que el desarrollo del paradigma ya está completo de
la misma forma que el huevo que se deja caer desde lo alto de un rascacielos ya
está quebrado – solo es cuestión de que la inercia haga lo suyo. Los escépticos
y los cincos dirían, ¿pero si algo interviene y se rescata el huevo antes de
que caiga? En teoría cierto; de igual manera yo podría ser secuestrados por un
OVNI y MAMBA y MAMBA RYU quedaran sin completar – ya estuvimos a ese borde hace
un tiempo (no me refiero al secuestro por el OVNI, claro). Pero, intervenciones
sobrenaturales aparte, la visión está clara; los inconvenientes, los
obstáculos, las adversidades, etc., solamente suman aderezo a la receta.
La historia cuenta que John Paul
Jones, considerado por muchos como el “padre de la marina americana” se
encontró, durante la Guerra de la Independencia americana, en una situación
donde muchos se darían por vencidos. La nave del Capitán Jones había quedado
casi inservible por los cañonazos de un barco británico muy superior en tamaño
y en armamento, pero cuando el primer oficial el barco inglés le ofreció
rendirse el Capital Jones respondió con su famoso: “Aún no he comenzado a
luchar”. Y desde una imposible desventaja logró no solamente ganar la batalla,
sino capturar al navío enemigo.
Para que quede claro y no
entredicho: “Aún no he comenzado a luchar.”
He Dicho. Así Es. Y Así Será.
ANOTACIONES PARA EL 14 DE ABRIL 2011
128. Título de la Anotación: Sobre un comentario de
una alumna a distancia.
El 1 de abril del 2011, la alumna “Jennifer”,
expuso el siguiente comentario:
Hoy he visto dos vídeos del seminario de Shodai,
aunque no del mismo día ni consecutivos pues me faltan la primera y segunda
parte de cada uno de ellos; pero ese es otro tema.
Se hablaba en uno de ellos de las religiones y
la fe en ellas y me hizo pensar en algo. ¿Hasta qué punto puede afectar en el
desarrollo de la independencia de una persona el hecho se delegar en la fe
aquello que se debiera afrontar por uno mismo, si cada vez que se tiene que
tomar una decisión o se ha de determinar un hecho se le deja todo el peso de
nuestros actos y la solución de ellos a la fe no estamos dando la espalda al
problema y desconfiando de nuestra propia capacidad para llegar a encontrar una
solución? ¿No nos hacemos dependientes de la religión en lugar de enseñarnos a
depender de nosotros mismos?
Es normal que en una familia católica se
enseñe la fe en esta religión sin más, por cultura o por convenios
familiares. Hubo un tiempo en que se puso de moda eso de no bautizar a
los bebes para dejarles elegir cuando sean mayores, pero siempre me ha
parecido algo más relacionado con llevar la contraria que otra cosa, me
parece algo irrelevante cuando luego el bebe se cría en un ambiente católico
tanto por abuelos, tíos, amigos, colegio, etc... ¿Hay manera de combinar
ambas situaciones? Es decir, ¿hay manera de educar a un niñ@ en un
mundo católico y enseñarle que en la vida hay que comportarse de
acuerdo a unas normas cívica y sobre todo siendo coherente con las ideas
de uno mismo sin depender de religión alguna, porque ahí están y eso es
ineludible, pero dejando claro que ante todo hay que aprender a lidiar con las
adversidades por nuestros propios medios sin esperar a que un Dios superior nos
vaya a sacar del problema? ¿Como dejarles creer en la idea de que todo mal que
pueda hacer con sus actos termine siendo perdonado en un juicio final,
pudiendo llegar a pensar que no importa tales consecuencias si al final
todo es solucionado sin mayor perjuicio para él, con un simple acto
de remordimiento, no es algo que se deba tomar como referencia?
Yo misma he sido educada en el catolicismo
aunque nunca he sido practicante, he de reconocer que nunca he conseguido tener
demasiada fe y reconozco que mis propios hijos están en esa misma
situación, pero no quisiera que terminaran siendo como yo, siguiendo la
corriente con mi pasividad por ser lo que se espera y sepan apreciar la
importancia de creer en uno mismo y en conseguir las cosas por su esfuerzo y no
por la intensidad de su fe. Aún son pequeños y no puedo evitar que tengan la
asignatura de religión en el colegio, pero espero que la tomen como lo que es,
una enseñanza mas y que cuando vayan entendiendo algo más yo sepa estar a
la altura y les sepa mostrar y dar la libertad de elegir por si
mismos.
¡Uf! Excelente exposición de un tema existencial
que atañe a todos los que nos encontramos en culturas “creyentes” y no
seculares. (Nota bene: me complaceré secretamente en tomar crédito en que 1) es
mi alumna y 2) en que los temas tratados y la exposición de los mismos en los
Seminarios filmados haya sido motivo de inspiración y de preparación para tal
sutil análisis. J ) Vamos por partes.
El
segundo párrafo del comentario propone la interesante cuestión de la
posibilidad de una independencia existencial, entiéndase en términos de la
manifestación y expresión de nuestro libre albedrío, de nuestra capacidad de
ejercer, por cuenta propia, uso de nuestras facultades racionales-afectivas en
la toma de decisiones que afectan y forjan nuestras vidas, si adoptamos las
doctrinas propias de religiones deístas como la fe Católica. La pregunta viene
a ser si el hecho de adoptar una postura ante nuestra existencia en base a los
preámbulos, premisas, y doctrinas de una fe religiosa nos imposibilita el
ejercicio de nuestra responsabilidad, y por lo tanto de nuestra libertad, en la
tomar decisiones claves y en la aceptación de las consecuencias de nuestros
actos. Creo que la pregunta final del párrafo la podemos tomar como retórica a
la vez que aclarativa: “¿No nos hacemos
dependientes de la religión en lugar de enseñarnos a depender de nosotros
mismos?” Cabe preguntarse, ahora bien, ¿cuál es la función de
una religión en la cuál el primer y fundamental artículo de fe es la creencia en
un dios todopoderoso, omnipresente, todo benévolo, etc.? ¿Qué utilidad tiene
para el creyente la creencia en Dios? ¿Cómo seria la vida si priváramos a los
creyentes de la ilusión de su fe, si les demostráramos de alguna forma la
falsedad de su creencia en una sola entidad todopoderosa, etc.? Dios está ahí
precisamente en la mente del creyente en Él para librarle de la limitación de
encontrar sentido a la vida (complacer a Dios, ir al Cielo/Paraíso), de
desarrollar una identidad propia (somos seres creados a imagen y semejanza de
Dios), del peso de la mortalidad (la vida es temporal, la inmortalidad es
garantizada), de las consecuencias de sus actos (absolución), etc.
Son precisamente estas garantías psicológicas las que
hicieron que el Cristianismo y el Islam fuesen tan populares respectos a sus
antecesores cronológicos. En el mercado de las religiones el Cristianismo, es
decir, la creencia en Jesús, se destacó precisamente porque ofrecía las garantías
que surgían del Judaísmo, pero sin las exigencias del mismo; además, el
Cristianismo ofrecía la vida eterna que no aparece como parte de la religión
auténtica de Jesús – Jesús, el judío para aquellos cristianos que gustan de
ignorar la realidad. El monoteísmo occidental o “ético” como se le llama a
veces en ciertos círculos académicos ofrece claras ventajas sobre el politeísmo
anterior. Veamos por ejemplo la religión del Olimpo de los antiguos Griegos.
Cantidades de dioses y ninguno confiable: no facilitaban la vida sino que la
complicaban. Con un Dios todopoderoso siempre cabe la posibilidad de explicar
aun lo más absurdo y cruel de la vida en términos de un gran plan que
desconocemos: Romanos 11:33: “¡Oh abismo
de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son
sus designios e inescrutables sus caminos!” Todo listo. Cualquier cosa que nos suceda,
mala o peor, queda explicable en términos de la gloria omnisciente de Dios que
tiene absolutamente lo mejor en mente para nosotros no importa lo horrible o
trágico o traumático o injusto o doloroso que nos parezca en este momento.
¿Quieres libertad y responsabilidad? Desentiéndete de las doctrinas
occidentales religiosas ya que su propósito es precisamente obviar estos últimos.
El
resto del comentario en resumen hace referencia a la siguiente pregunta: ¿Qué
hacer para que los hijos crezcan libres de esas cadenas impalpables, de esos
muros invisibles por una parte y para que sepan encajar en la cultura que los
rodea? Simple: 1) Educándoles en las creencias de varias religiones para
que entiendan las necesidades psicológicas que dan lugar a la creación de las
mismas; 2) estableciendo en ellos una base de conocimiento científico en
términos de la teoría de la evolución sobre la inherente naturaleza biológica
del ser humano y de sus implicaciones existenciales; y 3) educándoles en
términos de la función socio-cultural de las religiones y de la necesidad de
saber navegar las aguas del convenio social para no ahogarse en las mismas. Tienes
que tomar responsabilidad por su educación religiosa dándoles un conocimiento
comparativo e integral a la vez. Por fortuna, como profesor de las religiones
del mundo y de la psicología de la religión, puedo ofrecerte un apoyo en este
sentido ya que tenemos programado esos mismos cursos para ofrecer a Distancia.
De hecho, el programa de Mente e Identidad del Guerrero Iluminado va a ofrecer
una buena base en cuanto a las religiones del extremo oriente; eso será un
excelente comienzo para ti y una tremenda ventaja para ellos. Estoy convencido
de que educándoles con estas tres puntos en mente lograrán alcanzar el objetivo
que les propones en tu comentario; y hablo por experiencia propia.
He Dicho. Así Es. Y Así Será.
ANOTACIONES PARA EL 23 DE ABRIL, 2011
129. Cualquier verdad del ser humano tiene que
partir de un principio científico y no ilusorio de "que somos" y
tiene que ofrecernos un entendimiento y un camino para ser "quienes
somos". Desesperadamente precisamos de fundamentarnos en un estudio, en
una disciplina, y en una existencia basada en esa verdad, puesto que es esa
misma verdad la que tanto se nos ha eludido y que se nos ha sido ocultada,
impedida, disfrazada tanto por las religiones del mundo, sobre todo por las del
mundo occidental, como por los regímenes socioeconómicos y culturales que se
han beneficiado de que vivamos en la mentira. Esa es la condición y naturaleza
de la Matrix, del “maya”, de la pecera que nuestra misma imaginación ha creado
para nuestra existencia.
130. Es fácil para el mediocre decir y pensar que
un solo individuo no puede hacer la diferencia. Como ignorante que es no conoce
la historia, no sabe que la historia la hacen individuos; no sabe que la
historia no es sino un almanaque de individuos que, para bien o para mal,
Gandhi o Hitler, impusieron su voluntad. La historia es la recolección de la
voluntad al poder de individuos que se destacaron por encima de la masa de
mediocridad humana. Mirad a vuestro alrededor. Encender el interruptor de la
luz: Benjamin Franklin; llamad a alguien por teléfono, Alexander Graham Bell
(anticipado en parte por el italiano Antonio Meucci); tomad vuestro antibiótico
para una infección: Alexander Fleming; el tejido sobre el páncreas donde se
segrega la insulina se llama “las islas de Langerhans” porque así se apellidaba
el estudiante de medicina quien las descubrió en 1869; Langerhans llamó a la
sustancia que segregaban “insulina” que en alemán significa “pequeñas islas”
por la forma de las células misma. Más tarde, en 1921 el doctor Fredrick
Banting de la universidad de Toronto sintetizaría y aplicaría el primer
tratamiento de insulina para diabéticos.
Nuestro mundo postmoderno
en el que vivimos se define por las aportaciones intelectuales de un número
pequeño de individuos. El mundo biológico en el que vivimos se entiende, se
comprende, se razona, gracias al genio de Charles Darwin; el sistema económico
que nos esclaviza: Adam Smith; el impacto psicológico de enajenación de este
sistema laboral en nuestra especie: Karl
Marx; la naturaleza inconsciente de nuestras intenciones y conductas: Sigmund
Freud; la ilimitada capacidad destructiva del mal en nosotros: Adolfo Hitler; la
necesidad de eliminar al concepto de Dios de nuestras filosofía existencial y
valorar la voluntad al poder, más allá del ‘bien y del mal’ del ser humano
mismo: Friedrich Nietzsche.
En
algún lugar del mundo, ahora mismo, conforme yo escribo y vosotros me leéis,
alguien está maquinando – ‘maquinando’ del pensador “Niccolo Maquiavelo” padre
de las ciencias políticas – para imponer su voluntad, para concretar su visión de
un mundo como debería ser habiendo entendido, descifrado cómo es y ejerciendo así
su inmensa voluntad al poder. Tal individuo tendrá una comprensión – comprensión ‘incomprensible’ para la mayoría –
de la realidad en la que vivimos, de los procesos históricos, culturales,
tecnológicos, económicos, religiosos, humanos, que han transcurrido para
crearla, para forjarla, y lo que es más, tendrá un entendimiento, una
estrategia de exactamente cómo cambiarlo de acuerdo a esa voluntad, a esa
visión, haciendo de ese esfuerzo su misión de vida. Nunca menospreciéis el
“Poder de Uno”.
He Dicho. Así Es. Y Así Será.
ANOTACIONES PARA EL 24 DE ABRIL, 2011
131. No se puede discutir con el éxito: el éxito
confirma los medios; pero siempre se debe analizar y criticar los medios para asegurar
éxitos futuros.
132. Sobre la comparación entre el genio y el loco,
del Sennin en el Capítulo 9 de “Tiempos de Miakoda”:
³ “…
Dicen que Shodai estaba hasta loco.”
³ “¿Sabes
cual es la diferencia entre un loco y un genio?”
³ “¿Cuál?”
³ “El
loco crea para sí un mundo incoherente en el que nadie puede entrar; el genio
crea para quien quiera entrar una coherencia en su mundo del que nadie quisiera
después salir,” respondió.
³ “Genio.”
³ “Digo”,
me dijo con un guiño.
133. El loco crea un mundo interior ininteligible e
impenetrable para los demás y en el cual se pierde. El genio crea un mundo
compartido, tan sumamente razonable y comprensible que todos los que se atreven
a penetrar en ese mundo se encuentran sin motivo juicioso para huir.
134. Título de la anotación: “Semper Superstes: ¡Ave
GREEN MAMBA!”
No
tuve una niñez o adolescencia que se pudiera describir como remotamente
“normal”. Nací y me crié con dos padres soñadores y me harté del soñar como afición,
como apego, y me ocupé de concretar. No por eso dejé de sonar, todo lo
contrario, pero si lo aprendí a hacer con mayor disciplina, con resultados en
mente. De ahí que me considero un ‘visionario’ ya que el visionario sueña pero
construye, concreta; el visionario manifiesta en las cuatro dimensiones – tres
del espacio y una del tiempo – lo que en su imaginación o imaginocepción – su
quinta dimensión – formula, diseña. Me acuerdo de una novela que leí hace
muchos años, precisamente la de “Alien”. Creo que era el prólogo mismo que comenzaba
con una descripción de la actividad onírica de los viajantes del espacio, y la
narración distinguía entre aquellos que saben soñar como parte de una
disciplina y aquellos que lo hacen como distracción, como evasión. Ese pasaje,
como otros tantos, muchos, de mi memoria literaria me impactó mucho. “If you
can dream and not make dreams your master, if you can think and not make thoughts
your aim” (“Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu
amo, si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu objetivo”) escribía Kipling.
Buen consejo. Hay que saber trabajar la mente pero también las manos; porque
seamos homo sapiens no debemos dejar de ser homo habilis.
Durante mi infancia y
adolescencia mis padres invirtieron gran parte, la mayor parte, de los recursos
familiares, incluidos entre los cuales estaban mi tiempo y mi energía en la
forma de trabajo, en la registración de patentes de los inventos de mi padre, y
de mi madre como trabajo en conjunto. Mi contribución a esa causa consistió
desde los ocho años, nueve sin cumplir, en convertir los garabatos de mi padre
en diseños para las oficinas de patentes de EE.UU., España, y Gran Bretaña. Fue
así como por obligación que me empapé del concepto mismo de la invención, de la
creación innovadora. (De hecho a los diez años, harto de cambiar a mi hermano,
preparé mi propia patente: un pañal para niños varones que captaba la orina en
una bolsa sin mojarse el bebé – no entendía lo suficiente de anatomía femenina
para hacer uno correspondiente para niñas – pero por falta de recursos nunca se
patentó. Me vino la idea viendo los tapones irrellenables que anunciaban en la
tele para no se cual bebida alcohólica; lo demás lo pueden imaginar. No era un
traje robotizado para parapléjicos, pero tampoco estaba mal para un renacuajo.)
Los personajes históricos favoritos de mi padre desde niño eran Thomas Edison y
Leonardo Da Vinci. Pero el punto primordial es que con los años me harté de la
ideación sin la creación, de ahí que, como me dice mi hermano, yo sea tan
obsesivo a la hora de cumplir y concretar con lo ideado.
El invento, la patente más bien
ya que nunca se hizo un prototipo, más completo, el “Magnum Opus” de mis padres
era la “Casa”. La “Casa” era un aglomerado de muchos, docenas, de otros
inventos; era una casa futurista, en forma de domo, completamente
autosuficiente y resistente a calamidades naturales como los huracanes y las
inundaciones:
- Autosuficiencia energética:
La “Casa” venía repleta de paneles solares, molinos de viento, y de
baterías recargables a base del movimiento de las olas del mar, de un
lago, o de una río cercano para fuente de electricidad.
- Planta de metano: También incluía
una planta de metano, como fuente de energía y de combustible natural, que
funcionaba a base del provecho de los desechos de los baños y de la
basura. El metano servía para la cocina y para el sistema de calefacción y
refrigeración central.
- Planta de reciclaje de agua:
El sistema de reciclaje de agua aprovechaba las aguas negras para irrigar
a los jardines interiores por una parte, y luego purificaba el agua
potable por otra de forma que no precisaba de conexión exterior al agua.
- Sistema de jardines hidropónicos: Las fuentes de energía autosustentables
y el reciclaje del agua se completan con un sistema de agricultura
interior para formar una vivienda prácticamente independiente del mundo
exterior en cuanto a sus necesidades más elementales. Y para remate no
impactaría negativamente al medio ambiente puesto que el metano es un combustible
casi perfecto que rinde dióxido de carbono como producto de su combustión
lo que las mismas plantas de los jardines interiores consumirían durante
la fotosíntesis.
Evidentemente no tuve una formación “normal”, y lo
que yo en mi cabeza crecí como posible, mis compañeros de colegio, con los
cuales aprendí a no hablar de muchas cosas, tomaban por ciencia ficción. Hoy en
día no hay nada de lo que formaba parte de la “Casa” que no sea
tecnológicamente viable, pero estoy hablando de un invento originado en los principios
de los años setentas – hace casi cuatro décadas. ¿Preciso decir más?
Sí, si preciso; y mucho, mucho
más. No es por supuesto casualidad que tuviera “yo” ese pensamiento ayer camino
al gimnasio; el “yo” va descubriendo los planes que el “YO” tiene para “nosotros”.
Nada es “coincidencia” en el pensamiento; la mente consciente es simplemente el
teatro de conveniencia del inconsciente, del “YO”, que regula y controla el
destino.
MAMBA es un sistema, un
programa de liberación, de autorrealización; pero sin la co-liberación de la
mente y del cuerpo el uno no puede liberar al otro. Por otra parte, la sociedad
y la política no se pueden liberar de la economía, y no hay nada más básico de
la economía que la compra, venta y consumo del alimento. Hay que comer y un
pueblo con el estomago vacío no puede pensar. El hambre, seguida de la
ignorancia, es la peor forma de violencia. Pero para liberar a las manos hay
que liberar a la mente que las controla; y sin quitarle las esposas a las
muñecas que traban las manos difícilmente puede desocuparse la mente de su
presencia. De ahí que MAMBA es “Mente y Cuerpo en Acción” – Mastering the Art
of Mind-Body in Action”.
Ahora,
bien adentrados el nuevo milenio, y casi cuarenta años más tarde, todas la
patentes de mis padres ya caducaron y se casi todas sus ideas ya se han visto
aplicadas en un contexto u otro. Pero ese no es el punto. El punto es que no
hay que esperar a tener un presupuesto de varios millones de dólares para poner
en práctica inmediatamente ciertos aspectos de esa tecnología dentro de un
movimiento ideológico de liberación. Comencemos por lo más básico, lo que menos
costo inicial requiere y lo más imprescindible: el cultivo interior de nuestros
propios alimentos. Soñemos por un momento. Atrevámonos a ser lo que somos, los
portadores del aparato más perfecto del universo conocido para soñar, pero
hagámoslos de forma constructiva, disciplinada. Imaginemos que veinte familias en Tijuana, por
emplear un número, quizás se precisen de más, quizás bastaran con menos,
aprovecharan área horizontal en sus hogares interiores, patios, tejados, y
jardines, para cultivar ciertos productos alimenticios, aprovechando un conocimiento
a disposición del publico de varias fuentes. ¿Cuáles productos? Productos de necesidad:
tomates, patatas, arroz, frijoles, zanahorias, cebollas, remolachas, pimientos,
apio, judías, espinacas, trigo, limones, naranjas, peras, manzanas, etc. Y los
produjeran y los intercambiaran en una “Cooperativa MAMBA” de forma que
redujeran su presupuesto económico de comida en un 50%, gastando solamente en
carnes, huevos, pescado, leche – ya hablaremos en el futuro de cómo cultivar agregar
el cultivo de estos a la Cooperativa MAMBA. ¿Qué porcentaje del ingreso
familiar se ocupa en alimentos básicos? Buena y esencial pregunta, pero estas
familias no solamente ahorrarían dinero, sino también tiempo, a la vez, ganarían
al crear una cultura de autosuficiencia en sus hogares-familia, y de
interdependencia, armonía y cooperación con y entre los miembros integrantes de
su Cooperativa MAMBA.
Obviamente
nos hemos olvidado de quiénes somos. Nos hemos olvidado de que precisamente el
propósito de la evolución de la imaginación como instrumento innovador, y de
las manos como utensilio ejecutador, fue para liberarnos de la tiranía del
medio ambiente; y nos hemos olvidado de ello sólo para rendirnos y entregarnos
a la tiranía de otros seres humanos que nos esclavizan por medio de nuestra
necesidades, apegos, caprichos, y ante todo por medio de nuestra ignorancia y
apatía.
Nos hemos olvidado de que
la revolución agrícola ofrecía a pequeñas comunidades de seres humanos la
capacidad de ser autosuficientes entre sí para luego comerciar con los
productos de exceso y en trueque, previo al sistema monetario internacional, con
los productos en exceso que ofrecían otras comunidades similares.
El primer proceso para el
control de una población, de su esclavización, es el control de su mano de obra,
de sus medios de producción. Quita a una población la capacidad de producir
independientemente y es tuya para disponer. Para asegurar ese control hay que
controlar los medios de suministro alimenticio; aunque pudieran producir si no
tienen de comer son como tigre enjaulado. Matas dos pájaros de un tiro si les
restas los medios de producción general y de producción agrícola en particular
y los pones en manos de empresas transnacionales. Entonces no solamente tienen
que trabajar para los agentes colonizadores para tener recursos económicos,
sino que ahora van a gastar gran parte de esos recursos en comprar los mismos
productos en los cuales están trabajando para producir. Las empresas
transnacionales no solamente explotan espantosamente al obrero que trabaja las tierras
y que se parte el alma, como esclavo, para que éstas rindan para su amo
capitalista, sino que el producto que ofrecen esas mismas empresas al mercado nacional donde
reside el obrero es de inferior calidad – verduras enlatadas, fruta congelada –
y encima carísimo en comparación al costo de su producción. Esas son las reglas
básicas de la colonización capitalista para esclavizar a una población de
tercer mundo: Impón las condiciones socioeconómicas para que el pueblo trabaje
para un salario ridículo, y luego véndele a ese pueblo parte del producto con
el que él mismo ha sido explotado para crear pero véndeselo a un precio
exorbitante. Y así los ricos se hacen más ricos de las necesidades, y
necedades, de los pobres.
El sistema capitalista
precisa de hacernos creer que es la única alternativa. Pero sigamos imaginando;
imaginemos que en las ciudades como Tijuana en la que la mayoría de las
personas habitan en casas y no en apartamentos, se formen tantas de estas Cooperativas
MAMBA que no se precisara de comprar verduras ni frutas en el
supermercado: todo se obtendría a base de intercambio dentro de la Cooperativa.
Eso tiene la ventaja adicional de que ni siquiera precisaríamos de dinero para
hacer el intercambio. (Podríamos, por ejemplo, llegar a un acuerdo al valor por
kilo de cada producto basado en algo real como en la dificultad y costo de su
cultivo, no en algo artificial como es la “ley de la oferta y la demanda”.)
Supongamos, puestos a
imaginar, que este modelo de Cooperativa MAMBA se popularizara. ¿Quién se beneficiaría?
Pues precisamente los países de tercer mundo que son los que mejor clima tienen
para el cultivo. Además, es son donde se cultivan una buena parte de la
producción agrícola mundial y donde más se explota la población local para
hacerlo. ¿Quién saldría perjudicado? Las economías capitalistas de primer mundo
que es donde radican los propietarios de las empresas transnacionales que
explotan los recursos físicos y humanos de tercer mundo. El impacto, producto y
manifestación de la PLAGA, no nos olvidemos nunca de la PLAGA, sería global,
pero también lo seria local. Voy a formar un equipo para calcular tanto los
detalles de la “Operación Edén” como para la creación de un modelo de
pronóstico económico para el mismo.
Green
MAMBA (“Semper Superstes”) es la disciplina de MAMBA que se dedica al cultivo de
las artes de supervivencia ambientales. Green MAMBA encaja dentro de la Esfera
de Agua: el cultivo, conocimiento, y dominio del medio ambiente. Inicialmente
Green MAMBA enfatizaba la supervivencia rural – desierto, montaña, ártico, etc.
– programas a los cuales dediqué mucho tiempo y dinero para formular. Pero con “Operación Edén” tenemos un programa
conjunto de MAMBA KAIZEN mucho más práctico y de necesidad inmediata. Declaro a
“Operación Edén” como integrante al programa de Green MAMBA. Sonó la alarma: pasamos
del sueño a la realización.
He Dicho. Así Es. Y Así Será.
135. Título de la anotación: “Reflexiones sobre
FITA – Frente de Inteligencia: el CORAL NEGRO se revela”.
Uno
de los programas más ambiciosos de MAMBA, donde más revelamos nuestra naturaleza
esencial como Ryu de ninjutsu moderno, es en el programa de Frente de
Inteligencia, Temas de Actualidad – “FITA” en abreviación. Su propósito, para
aquello neófitos a la Causa, es el de dotar al ciudadano común con el
entrenamiento cognitivo propio de un oficial de inteligencia, de alguien que se
dedica a recolectar información y transformarla en “conocimiento operacional”,
es decir, en conocimiento según el cual podemos operar, tomar decisiones,
formular planes, etc. La inteligencia es el conocimiento necesario para tomar
decisiones, la buena inteligencia es sabiduría. A veces no es lo que se nos
dice o transmite, sino el cómo se nos transmite, o lo que no se nos dice, etc.,
lo que de verdad es importante para ver el panorama completo.
Y antes de tomar alguna decisión
hay que siempre reconocer el tablero, las posiciones de las piezas, las
relaciones implícitas y explicitas entre ellas. En el tablero de la vida las
piezas con frecuencia se encuentran ocultas a plena vista ya que los ciudadanos
comunes, la plebe, son ciegos de entrenamiento, de cultura, de clase
socioeconómica, de género, de edad, etc., y el primer paso consiste en
quitarles la venda de los ojos y el candado de sus mentes, el candado que les
encierra de pensamiento y les priva de su libertad mental. No hay nada más
cierto que un pueblo ignorante es un pueblo opreso por el engaño y victima de
la explotación. Toda revolución exitosa debe comenzar con el establecimiento de
una ideología. Aquí la ideología que queremos establecer es la del libre
pensador: ser pensador y ser libre es una misma cosa.
Los programas que yo
cursé de inteligencia eran guiados más hacia el oficial de inteligencia
militar, hace el agente del servicio secreto que tiene que investigar el campo
para proteger a su principal, o hacia el agente de un servicio de inteligencia
estatal que entre otras cosas tiene que, como “espía maestro”, reclutar espías
y formar su propia red de espionaje,. Aquí en FITA vamos a incorporar no sólo
de esa base de conocimiento, sino que vamos a incorporar estudios propios de
las ciencias políticas, de la economía, de la ecología, etc., todo lo que
aporte a nuestro conocimiento de cómo están las cosas. Y por supuesto que vamos
a investigar toda la tecnología del espionaje para saber como los gobiernos
violan nuestra privacidad para aprovecharse de ese conocimiento a nuestras
expensas.
No se puede lograr un
verdadero conocimiento de cómo están las cosas ahora sin también tener,
concurrentemente, un conocimiento de cómo llegaron a este punto. De ahí que
tenemos nuestro programa de FMA – Formación del Mundo Actual – en que basarnos
y del cuál servirnos. FMA está modelado en un programa que enseñé en la
Universidad de California, San Diego – UCSD, concretamente. Pero el ciudadano
común no es el estudiante universitario, dotado de tiempo, motivado por
intereses intelectuales (muy, muy pocos) o por intereses económicos
(holgazanear para la papaíto cuando egrese de la facultad). No se les puede
amenazar con un suspenso o incentivar con una buena calificación de la misma
forma que para un estudiante universitario. Hay que cambiar de táctica, se precisa
de una nueva estrategia.
¿Cuál es el objetivo
final? Creo que no se ha elucidado esa meta con la misma claridad con la que expresé
la de “Operación Edén”. No, claro que no. Es hora de quitarle la rosca al
jarrón para que escape el genio, el genio del ciudadano común, del pueblo.
Hay una vieja canción de
los sesentas de Marvin Gaye creo que era que repetía el estribillo, “What’s
going on?” – “¿Qué está pasando?” La preocupación de aquella época era que los
gobiernos, el gobierno de los EE.UU. en concreto, operaban en un nivel y en un
modo muy fuera del alcance y de los intereses del pueblo al cual supuestamente
representaba. Era la época de la Guerra del Vietnam saliendo de la de Corea, entrando
luego en los setentas con el escándalo de Watergate para caer en los ochentas
con Iran-Contra, luego la primera guerra del Golfo de los noventas, y la
segunda guerra del Golfo del nuevo milenio que abarca también Afganistán y
recientemente Libia. En cada caso el pueblo fue engañado y explotado por el
sistema supuestamente icono y paradigmático de la libertad, de la igualdad, y
de la justicia. Mentiras sobre mentiras, envueltas en engaños y disfrazadas por
subterfugios.
¿Dónde fallamos? En
muchas cosas pero en dos principalmente. 1) En los sistemas de educación que
cada vez se fueron simplificando más y más para convertir a la población
general, a las masas, en un rebaño de borregos adictos a FOX, cocaína, cerveza,
Xbox, y Youtube.com. 2) En los medios de información que se convirtieron en
negocios cuyo producto, ya lejos de informar se dedica a entretener; ya lejos
de ser el azote del gobierno se convirtió en la concubina del mismo – por no
decir en su prostituta. Son dos procesos, el 1) y el 2) que van mano en mano:
quieres un pueblo bien estúpido para venderle gato por liebre y que te de 100
pesos en moneda a cambio de un billete de 50.
El objetivo de FITA es el
de reversar ese proceso aprovechando las mismas herramientas con las cuales el
“sistema” – SISOPEG - logró su objetivo: los medios de comunicaciones
audiovisuales – la televisión, y el cine – y la Internet. Crearemos un sector
creciente de la población que se dedique a recolectar, analizar, redactar, almacenar
y difundir inteligencia sobre el Estado, sobre el sistema, sobre SISOPEG.
Thomas Jefferson, uno de los creadores de la Constitución de los EE.UU., creo
que fue, dijo que un gobierno democrático debería temer a su pueblo, y no
viceversa. ¡Que lejos estamos de eso en el Mundo Actual!
¿Cómo lograrlo? Cuando me pongo a pensar
cuales han sido los procesos que han forjado mi identidad, mi carácter, mi
paradigma personal, tengo que admitir que poco ha tenido que ver con los libros
directamente. Eso es decir mucho viniendo de alguien con cinco títulos
académicos (dos licenciaturas, tres maestrías y casi dos doctorados) acumulados
durante un periodo de casi un cuarto de siglo dedicado al estudio a tiempo
completo en instituciones universitarias. No, no fueron los libros de por sí, sino
los personajes representados en los mismos – las Grandes Identidades; pero más
que nada fueron individuos reales a mi alrededor – padre, madre,
maestros – que a su vez se apoyaron en los libros para transmitir su mensaje
ideal de ‘ser’, o en individual imagino-concebidos – históricos, mitológicos,
literarios, fantásticos, etc., hasta de caricatura tipo Marvel o DC Cómics.
En ese proceso las
películas influyeron tremendamente en mí por la capacidad audiovisual que
tienen de presentar una identidad ‘multidimensional’, más que una real a veces,
y de transmitir un modelo de ‘ser’ idealizado – de ahí que es tan peligroso que
los jóvenes adulen a los nefastos personajes, productos de consumo, popularizados
por los medios de comunicación. La población general en el mundo latino al
menos – salvo en España – no lee; hay que recurrir a otros medios de
transmisión de nuestras ideas, de nuestra reprogramación personal y cultural.
En términos generales en FITA vamos a hacer uso fundamental de filmes selectos,
algunos con cuestionarios detallados (componentes de nuestro “Cine con
Sabiduría”), y otros para discusión breve; haremos uso de documentales,
ensayos, artículos, presentaciones PowerPoint, y libros (cortos). Hay que crear
una disciplina con rangos, requisitos de promoción, etc. y se requerirán de los
alumnos ejercicios, proyectos de investigación, y maniobras prácticas. Y esa
disciplina, que cae bajo la Esfera de Agua se llama “Coral Negro”.
He Dicho. Así Es. Y Así Será.

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