lunes, 15 de octubre de 2012

ANOTACIONES PARA MARZO 2011


ANOTACIONES PARA EL 1 DE MARZO, 2011
114.  La parábola de la madre en busca de un Hombre.

                Érase una vez una madre con muchos hijos sin padre y preocupada por cómo sus hijos se estaban criando. Llegó la mujer a la presencia de un Maestro MAMBA y pregúntole al respecto:
[  “¿Maestro, cómo sabré si mis hijos se están convirtiendo en hombres y no simplemente en otros pendejos inmaduros más de los que tanto abundan por ahí?”

El Maestro pensó unos momentos, y leyó a madre la poesía de Rudyard Kipling traducida por Shodai y titulada “Si…”:


Si…
Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
Están perdiendo la suya y no dejándote de culpar
Si puedes confiar en ti mismo aun cuando todos te cuestionan
Pero un margen a sus dudas sabes otorgar

Si puedes esperar y no cansarte en la espera,
O siendo mentido, no caer en la mentira
O siendo odiado no al odio acceder;
Pero no parecer demasiado bueno, ni demasiado sabio proponer.

Si puedes soñar – y no hacer de los sueños tu señor
Si puedes pensar – y no a tus pensamientos entregarte
Si puedes encararte con el Triunfo y el Desastre
Y a esos dos impostores igualmente tratar.
Si puedes soportar oír la verdad que tú hablaste
Retorcida por canallas para con necios engañar,
O ver las cosas a las que tu vida dedicaste, quebradas,
Y a reconstruirlas con herramientas desgastadas te puedes agachar.

Si puedes hacer un montón de todas tus ganancias
Y arriesgarlo a una vuelta del azar,
Y perdiendo, volver a tus comienzos,
Y de la pérdida ni una palabra exhalar;
Si puedes obligar tu corazón y nervio y tendón
A cumplir su turno mucho después de expirar
Y así aguantar aun cuando no quede más en ti
Salvo la Voluntad que les dicte: “¡Perseverad!”

Si puedes platicar con la plebe y mantener la virtud
O con reyes caminar – y la humildad no ceder
Si ni enemigos ni queridos amigos te logran lastimar
Si todos cuentan contigo, pero sin echarte a perder
Si puedes rellenar el inexorable minuto
Con sesenta segundos de recorrido por haber
Tuyo será la Tierra y todo su contenido,
Y – lo que es más – hijo mío, ¡un Hombre has de ser!

Traducción de “If” de Rudyard Kipling por J. A. Overton-Guerra

La mujer reparó unos momentos en el significado de las palabras y finalmente dijo,
[  ¿Eso está muy bien Maestro, pero cómo imparto yo el conocimiento y la disciplina necesaria para que mis hijos incorporen estas cualidades y se conviertan en Hombres?
[  Solamente un Hombre puede impartir tales enseñanzas en la formación de otros Hombres.
[  ¿Cómo logro yo encontrar a un Hombre capaz y dispuesto para tal formidable tarea?
[  Señora, si usted es Mujer, y no otra de esas pendejas inmaduras más de las que tanto abundan por ahí, sabrá encontrar y reconocer a tal Hombre y convencerle de la nobleza de su causa.”

Esa misma tarde la madre inscribió a sus hijos como alumnos del Maestro.

He Dicho. Así Es. Y Así Será.

115. El poder personal del Iluminado
Efímera es la belleza externa,
Eterna la sabiduría,
La fuerza física es limitada, con la edad decrece;
Pero crece el poder interno del sabio.

Una vela a punto de apagar,
Una estrella irrumpe para arrasar a cien galaxias.
Su luz quebranta la oscuridad de millones de universos.

116: Parábola: “La parábola de la mujer irreverente”.

                Érase una vez una mujer necia e irreverente que pidió audiencia con el Shodai de MAMBA-RYU, el Maestro-Fundador de la tradición con el propósito de pedirle aclaración sobre uno de sus escritos.
[  Shodai, no entiendo algo de uno de sus escritos.
[  ¿De cuál escrito me habla, señora?
[  La del hombre que se corta el brazo.
[  ¡Ah, ya! “No todo se puede enseñar”.
[  Sí, ese.
[  ¿Qué es lo que se le dificulta entender?
[  ¿Por qué Huike se corta el brazo?
[  ¿La tiene con usted?
[  Si, aquí mismo la traigo, ya sé que usted nunca se acuerda de lo que escribe.
[  Así es. Podría leerme el texto, por favor.
[  Claro, vengo prevenida para eso mismo:

Del Escritorio del Fundador: No todo se puede enseñar

Por Shodai J. A. Overton-Guerra

Una de las alegorías más respetadas y veneradas tanto por parte de las tradiciones budistas como por las artes marciales orientales es la historia del primer patriarca del Zen, Bodhidharma, conocido también como Da Mo, y de su alumno Shen Guang, conocido como Huike.  Según la leyenda, Da Mo pasó nueve años meditando en una cueva a los pies de una montaña cerca del legendario templo de Shaolin. Durante todo ese tiempo el leal y dedicado Huike perseveró a la entrada de la misma cueva vigilando y protegiendo al maestro.

        Periódicamente, y con tremendo respeto, Huike le pedía a Da Mo que le aceptara como alumno, pero el maestro, concentrado en su meditación, nunca le respondía. Pasaron así nueve años, Da Mo meditando en su cueva, y Huike guardándole y periódicamente pidiendo que le enseñara. Al final de nueve años los monjes del templo de Shaolin decidieron que deberían hacer algo por Da Mo, y le prepararon una habitación especial en el templo. Da Mo, sin decir palabra alguna, se trasladó a su nuevo aposento e inmediatamente se puso a meditar; Huike por su parte continuó fielmente vigilando y protegiendo al maestro, ahora a la entrada de su nuevo aposento. Así pasaron otros cuatro años, Da Mo meditando, Huike vigilando y periódicamente pidiendo enseñanza y Da Mo sin responderle.

Era el invierno del cuarto año y a estas alturas Huike había seguido a Da Mo durante trece años buscando sus enseñanzas, pero sin recibir ni respuesta a sus peticiones. Un buen día Huike, frío, y cansado de esperar y de no recibir respuesta, arrojó una bola de nieve y hielo hacia la habitación del maestro. La bola se estrelló dentro de la habitación y el ruido sobresaltó a Da Mo de su meditación; así fue que por fin tomó cuenta de la presencia de Huike. Aprovechando la situación e impulsado por una gran frustración, Huike le exigió que le dijera cuando iba a aceptarle como alumno; Da Mo le respondió: “Cuando la nieve caiga roja del cielo.”

Al oír esto, algo se movió muy adentro de Huike y desenfundando la espada que llevaba en la cintura se amputó el brazo izquierdo y lo comenzó a girar por encima de la cabeza. La sangre del brazo se congeló con el frío del aire y las gotas heladas cayeron como nieve roja. La constancia, perseverancia, respeto y sacrificio de Huike dieron su fruto: viendo esto Da Mo no solamente concordó enseñar a Huike, sino que eventualmente éste se convertiría en su sucesor –  el segundo patriarca del Zen. En honor al ejemplo de Huike sectas budistas saludan con una sola mano.

La alegoría ofrece grandes moralejas para el estudiante de artes marciales y para el aprendiz de MAMBA-RYU en particular. Mientras que nadie considera deseable que “la nieve caiga roja del cielo,” sí se busca una clara indicación de que el estudiante valore las enseñanzas y esté comprometido al sacrificio personal necesario para efectuar el cambio de identidad que refleje la aceptación profunda – y no la conveniencia superficial – de las mismas. No nos interesan ni los ‘turistas,’ ni aquellos que se deludan en pensar que ese cambio de identidad que exige nuestro programa puede llegar sin costo a sus estilos de vida, horarios, prioridades, perspectivas, etc. Tampoco nos interesan aquellos que se creen capaces, en su gran y profunda ‘sabiduría’ (léase ‘soberbia’), de seleccionar por conveniencia y cuenta propia cuales son los pasos a seguir en el camino de su autorrealización – de ser así ya serían maestros-fundadores y no meros aprendices.

Todo programa serio de artes marciales, es decir, que no sea un sainete comercial, tiene un proceso riguroso de selección de sus miembros. Los monjes Shaolin hacían esperar a los niños aspirantes fuera del templo durante días y días, bajo la lluvia, el calor, el frío, pasando hambre y sed, y sufriendo a diario los gritos de repudio de los monjes que acudían a la ventana del portal del tempo: “¡Váyanse!”  Día tras día los monjes tomaban cuenta de las actitudes de los aspirantes. Por fin un día las puertas del templo se abrían y los más perseverantes eran seleccionados – los demás, los que rehusaron del sacrificio de la espera y buscaron sombra bajo el sol, cobijo bajo la lluvia, comida cuando hambrientos, etc., eran rechazados para siempre. Una vez dentro, los aspirantes seguían siendo probados. El mensaje, tan válido para los monjes de ahora como para los Mamba de hoy y del futuro, es que “aunque no todo se puede enseñar, no por eso hay que dejar de exigir.”

Les saluda desde el escritorio del fundador,

Shodai Overton-Guerra

[  ¿Y cuál exactamente es la dificultad que tiene usted con el escrito?
[  No entiendo por que Huike lo hizo; ¿por que se corto el brazo? ¿Por que era tan devoto a su maestro si su maestro es solamente un hombre? ¿Ni sé muy bien que era lo que tenía? ¿Era para mostrar su disciplina?
[  No.
[  ¿Su dedicación?
[  No.
[  ¿Su motivación?
[  No, tampoco.
[  ¿Su compromiso con su deseo de saber?
[  No, eso tampoco.
[  ¿Pues qué entonces?
[  Llamémoslo como reverencia, adoración, o devoción hacia su maestro; algo así, todo junto, y mucho más.
[  Pero si Bodhidharma era solamente un hombre. ¡Eso se hace a los santos, o a Dios, pero no a un hombre! No lo entiendo.
[  Bien, pero antes déjeme hacerle unas preguntas.
[  Si como guste, dígame.
[  Por que está aquí en realidad? No vino solamente para preguntarme sobre un texto si no estuviera interesada en algo más, si no tuviera otra inquietud.
[  Quisiera tener autoconfianza. Me siento como vacía, perdida; como que no me gusta mi vida, como que no me gusta en realidad quien soy, ni donde estoy. Me siento tan sola muchas veces. No siento que mi vida vaya a ninguna parte, siento que tiene que haber algo más pero no lo veo, no sé como llegar. No me falta dinero porque tengo un buen trabajo. Antes pensaba que si tuviera dinero pues me sentiría más independiente y sería más ‘yo’, pero no es así me doy cuenta. Ya no me caben más zapatos ni más vestidos en mis armarios, ni más ropa interior en mis cajones. Estoy harta de fumar, de salir a antros, y de relaciones sin sentido. Una amiga me refirió a sus blogs, y cuanto más leía, más me maravillo y convenzo de que usted tiene lo que a mí me falta, ese brío, esa autoconfianza, esa calma, esa serenidad, esas ganas de vivir, de seguridad, de certeza.
[  Pues muchas gracias señorita, me alegro mucho de que mis escritos sean en inspiración de alguna manera. Ahora creo… sé que entiendo mejor. ¿Se acuerda de un cuento Maya que incluí en una Bitácora de Shodai?
[  ¡Fíjese que no!
[  Es la del hombre y el vacío, el hueco que le ve el búho…
[  ¡Ah sí! ¡Ya! Pero no me acuerdo bien. ¿Me lo cuenta?
[  No va a salir igual… pero ahí va, ¡versión del Ryu!

Un día el hombre estaba en la jungla, sintiéndose solo y alienado, triste y desplazado de sí mismo y de todas las cosas. Poco a poco los animales se le fueron acercando ya que no reconocían ese estado en el cual el hombre se hallaba; algunos temían que fuera contagioso y prefirieron salir corriendo pero los demás los detuvieron porque no olieron enfermedad alguna. Pero el búho dijo, “¡Que importa que no sea contagioso, ya nos está robando el espíritu con sus malas actitudes, hasta las hojas de los árboles se ven decaídas, será mejor que hagamos algo o acabaremos todos igual que él!” ¿Pero qué hacemos, preguntó el buitre?” “Démosle cosas que precisa, eso tal vez eso le anime, después de todo es un ser bastante patético, no tiene ni piel!” “Es cierto, es como un sapo pero más grande. Hay que hacer algo, además de ofender la vista su presencia me deprime.” Y con eso los animales se le acercaron y le preguntaron que qué quería. “Quiero buena vista,” dijo el hombre. Y el buitre se la dio. “Quiero tener fuerza.” Y el jaguar se la dio. “Quiero tener conocimiento”; y la serpiente se la dio. Y así con todos los animales. “Quiero una pareja”. Y Ek Balam, se la creó, dando lugar a la primera mujer.

        Por fin, cuando el hombre obtuvo todas las cualidades que podía de los animales y una mujer que lo acompañara en el mundo, se fue hacia su hogar en la selva para juntarse con su mujer y hacer más hombres y mujeres. El búho dijo, “Ahora el hombre nunca más estará triste, tiene todo lo que necesita, y mucho de lo que quiere.” Pero Ek Balam, que ve dentro de las cosas dijo, “No es cierto, he visto dentro del hombre y tiene un profundo agujero en su centro, un hueco que crea en él una profunda tristeza y soledad que le infunde un hambre insaciable. Siempre querrá más y más, y nada le saciará. Tomará todo lo que pueda de todos los animales, de las plantas, de la tierra, de las aguas, de los aires, y hasta de otros hombres hasta que el mundo mismo se acabe sin llenar su vacío.”

[  ¡Así me siento yo! He tratado de llenar ese agujero de todas maneras. He sido ratón de Iglesia, devota de los Santos, y mueble en las salas de espera de psicólogos y psiquiatras, y nada. He ido a todo tipo de talleres de pensamiento positivo, de la ley de atracción, de autoestima, de programación neurolingüística, y nada la verdad me ha ayudado.
[  Entiendo. Pongamos que Huike también sufría de lo mismo, pero sabía que la solución a su vacío existencial estaba en las enseñanzas de ese hombre que había logrado llenar el suyo.
[  ¿Cómo se llama eso?
[  ¿El qué?
[  ¿El estado de haberse llenado el vacío existencial?
[  Aquí lo llamamos alcanzar el Gran Entendimiento, en otros lugares la Iluminación.
[  ¿Y tendré que cortarme yo también el brazo?
[  No, solamente con su dedicación y compromiso demostrar su reverencia hacia una enseñanza y práctica que muy difícilmente va a encontrar en otro lugar y que usted tan desesperadamente busca.

He Dicho. Así Es. Así Será.

ANOTACIONES PARA EL 7 DE MARZO, 2011
117. Título: “Mi castillo, mis reglas….” Comentario breve sobre el filme “El Discurso del Rey” y “El Cuento de Miakoda.”

                “El Discurso del Rey” es un excelente filme por muchas razones, pero el tema presente en las enseñanzas del Ryu es el de la relación Sempai-Kohai. Ya hay varias películas que son paradigmáticas de esta relación: la trilogía reciente de “Star Wars”, “Kung Fu Panda”, “El Tigre y el Dragón”, “Memorias de una Geisha”, “El Cisne Negro”, “The Matrix”, etc., pero “El discurso del rey” ofrece algo nuevo a la naturaleza de esta relación: en este caso el Kohai no solamente está muy por encima del nivel socioeconómico del Sempai sino que es el exponente máximo de una sociedad, el rey. No obstante, se observa muy desde el principio que las reglas fundamentales propias de esta relación se establecen – “Mi castillo, mis reglas” le dice el terapeuta/maestro al príncipe, luego rey – y se mantienen.  Como debe ser, el Sempai dicta las reglas y si al Kohai no le gusta, aunque sea el mismismo rey de un imperio, es libre de irse. Así las juega un verdadero maestro que tiene confianza en lo que enseña. Y un buen Kohai, que valora y precisa, concepto clave, de las enseñanzas, de la guía, de la atención, de la dedicación de un gran Sempai, aun siendo el rey de un imperio, sabe agachar la cabeza y someterse a la disciplina de dicho gran maestro. Esta fue una de las grandes enseñanzas del filme: hasta un rey agacha la cabeza ante las enseñanzas de un gran maestro.

                Esa también es una de las enseñanzas de “El cuento de Miakoda” que publiqué ayer, horas antes de ver este excelente filme. En el cuento, que se encuentra en http://omayokelgrande.blogspot.com/2011/03/el-cuento-de-miakoda.html es paradigmático también de la relación Maestro – Discípulo en el plano de la Estrategia Existencial, es decir, de la vida. Omayok quiere rescatar a la muchacha, a quien él llama Miakoda, y siente un deber por ejercer – mientras que la muchacha cumpla con el suyo…, pero más allá del compromiso de la muchacha con sus enseñanzas no le queda más remedio que retirarse, de no ser así, la relación se convertiría en un apego en vez de una misión de rescate – y toda labor de un Maestro con su discípulo, de un Sempai con su Kohai en el camino de la autorrealización es precisamente eso: una misión de rescate. Acordaros de los hijos en la casa en llamas.

                Aquí tengo un comentario muy introspectivo de una excelente alumna, cuyos comentarios hemos visto anteriormente y que por motivos de confidencialidad permanece anónima, de momento:

Muy chulo el cuento de Omayok y Miakoda. Es verdad que la primera vez que lo lees tienes la necesidad de preguntarte, ¿por qué la deja ir? ¿por qué no la aprieta a seguir con sus enseñanzas?, incluso antes de eso, ¿porqué la rescata?. Pero la verdad es que, ¿que más puede hacer Omayok cuando su trabajo esta concluido y bien realizado? es ahora cuando le toca a Miakoda, ya que ha decidido que no le necesita, seguir decidiendo por si misma. En realidad Omayok, sabía desde el primer momento que la encuentra cual es su deber hacia ella y sin pensar en el resultado o en como ella se lo pagaría, debía cumplir con ese deber y además hacerlo lo mejor posible, sin pensar en si algún día ella se lo agradecería o por el contrario le traicionaría, porque eso no es lo importante ni la meta de su obra. Una vez llegado el punto en que ella decide que ya ha aprendido suficiente o que por el motivo que sea ya no quiere seguir junto a él, a Omayok no le queda más que dejar que sea ella quien a partir de entonces busque su camino y decida lo que va hacer con todo lo aprendido, aunque esto conlleve una traición, pero eso sería otro tema, uno nuevo, con un nuevo objetivo y una nueva estrategia a seguir por parte de Omayok. Algo en lo que volverá a entregarse en cuerpo y alma llegado el momento y no antes, para cumplir por completo, incluso morir como el guerrero que es.

Este cuento me trae a la memoria algunos capítulos de BhagavadGita.

Muy acertada la relación con el Bhagadvad-Gita, que por cierto es un tema que saldrá en Tiempos de Miakoda.

                Una de las grandes diferencias entre un Maestro y un padre, es que el padre tiene la obligación y la autoridad de forzar al hijo a cumplir, el Maestro carente de la autoridad, no tiene el compromiso: sin la autoridad no hay responsabilidad. El Maestro solamente deriva su autoridad del compromiso del discípulo, o en su lugar, del compromiso del padre o de la madre que impone su autoridad sobre el hijo. Difícil que un mal hijo sea un buen discípulo, pero un buen discípulo es siempre un buen hijo.

He Dicho. Así Es. Y Así Será.

118. Pregunta sobre la anotación anterior:
[Estoy] De acuerdo en eso de que un buen discípulo es siempre un buen hijo, pero,  en cuanto al mal hijo es siempre un mal discípulo: ¿es así porque el Maestro es su padre? ¿o por el echo de no poder ser buen discípulo de nadie?

En el confucionismo, la ideología social base del oriente extremo y por lo tanto de las artes marciales, se aprende que la relación base entre superior-subordinado se da con ocasión de la relación padre-hijo; dentro de esa relación vemos el prototipo del Sempai-Kohai. Es decir, en la relación Sempai-Kohai, el Maestro es un suplente del padre y el discípulo del hijo.  En el hogar los hijos deberían aprender las bases de la disciplina, de la obediencia, del respeto, del deber; ese entrenamiento ‘básico’ lo pueden aplicar a cualquier relación en la que ejercen o el papel de superior o el de subordinado – se aprende a ser el primero tomando como modelo al (buen) padre, y aprende a ser el segundo por imposición de la voluntad disciplinaria del mismo. En las familias en las que los hijos no aprenden que los padres tienen la última palabra; las diferencias entre derechos (escasos) y privilegios (que se ganan y se pierden); que “no” por parte de los padres significa “no” y no un “¿por qué no?” por parte de los hijos; que el ser hijo en una familia no implica estar libres de tareas y de obligaciones con la misma; y que el ocio y el consentimiento son precursores de todos los hábitos y conductas indeseables, difícilmente van a ser buenos aprendices de cualquier cosa, mucho menos de algo tan exigente como lo es el camino de realización de MAMBA-RYU.


He Dicho. Así Es. Y Así Será.

119. Titulo de la anotación: “Sobre el ‘Cuento de Miakoda’”

                Existe cierta controversia sobre la decisión de Omayok de “abandonar” a la joven Miakoda, controversia que nos puede servir para elaborar brevemente sobre temas sumamente importantes: el deber, el apego, los sentimientos, y el libre albedrío. Veamos el comentario, de una de nuestras alumnas, Nickie Marita:

Me gustó mucho la historia, algo que me gusta y que no puedo dejar pasar desapercibido es cómo se plasma la unidad y la comunicación que existe entre los hijos del Jefe Papis y además como galardona el sentido justo de Ayastegui su hijo mayor al cuál admira (algo muy poco visto en nuestra sociedad que un padre admire los valores de sus hijos), de igual forma le da sentido al valor del respeto y admiración que deben sentir los menores hijos hacia su hermano ya que a la mínima pero equilibrada sugerencia de que sea tal cuento, pone fin a la discusión entre los pequeños Tatanka y Amarok que aceptan la propuesta de su hermano mayor (otro valor que debemos reforzar con nuestros jóvenes, al menos esto lo manejaré en clase). Pero me preocupa que Miakoda se le deje sola a su destino, siento que el Gran Jefe Guerrero no debe darse por vencido con ella. Éste es un muy buen cuento para que se le siga una trayectoria a Miakoda y también me gustaría saber que opinan los niños, Tatanka y Amarok en el cuento, al saber que el Gran Jefe Guerrero ya no tiene una causa digna y justa para lograr salvarla de su maldición.

                Todos los cuentos de Omayok tienen el propósito de un contenido filosófico-social enmascarado en un cuento (semi) infantil; buenos temas para otro momento de reflexión. La controversia presente en el cuento es que si Omayok debería o no continuar con su intento de rescatar a la joven Miakoda de su hechizo. Alazán, el evidentemente sabio consejero de Omayok elucida los riesgos para éste a manos de Miakoda, riesgos que conllevan la traición y hasta la muerte. Omayok se plantea una meta concreta: dedicarse a la relación hasta el punto en el cual la muchacha tiene la capacidad de escogencia, de elección, de decisión. Aquí es donde el papel del Maestro termina y el del padre o de la madre continuarían – hasta cierto punto puesto que una vez que los hijos llegan a cierta edad según la cual son legalmente independientes, los padres también carecen de la autoridad de imponerles su voluntad – para eso tuvieron niñez y adolescencia. Sin reconocer y acatar los límites de nuestra autoridad, y de nuestra responsabilidad, incluso algo tan honorable como la instrucción se convierte en un apego con resultados potencialmente desastrosos. Recordemos lo que sucedió con Anakin en Star Wars como resultado del apego de Qwai Gon Jin. El Consejo Gedi le advirtió del daño psicológico del muchacho (equivalente al “hechizo” de Miakoda); las consecuencias de su apego al insistir en comprometerse a la tutela del muchacho acabaron con la Orden de los Jedi y convirtieron a Anakin en Darth Vader. En Kung Fu panda vemos algo muy parecido con Tai Lung, el majestuoso pero malévolo leopardo que resulta del apego y consentimiento del Maestro Shifu. ¿Resultado? Tai Lung casi acaba dos veces con su maestro y requiere de la intervención de otros para poner fin a egoísmo desenfrenado (lado oscuro).

                En ambos caso los maestros fallan en reconocer el latente daño del lado oscuro presente en el carácter de los alumnos en cuestión a favor de enfocar en el potencial que prometen, o del amor que sienten hacia los mismos. Moraleja: hasta una acción noble de compromiso, de protección, de tutela, se puede convertir en una perversión del “lado claro”, es decir en un apego. Nada bueno va a surgir cuando dejamos que los sentimientos – positivos o negativos – ofusquen nuestro raciocinio. En los alumnos y en los hijos la atención, el cuidado, el cariño, la enseñanza del Maestro debe reciprocarse con el respeto, el aprecio y la valoración del alumno; sin eso solamente estamos cultivando narcisistas sino negativistas desafiantes o incluso disociales – todas patologías inadaptados. A mi modo de ver, y después de bastante experiencia personal y profesional en esa área, reconozco la sabiduría y la disciplina tras la decisión de Omayok.

                Los “hechizos” corresponden a esquemas negativos, normalmente afectivos como el miedo, la ira, la envidia, la pereza, la ignorancia, la soberbia, la inseguridad, la falta de autoestima, que cargan las personas en su interior – su “lado oscuro”. En última estancia todos somos responsables por nosotros mismos, y en el momento en que un alumno es bastante “mayor” para desafiar mi autoridad de Maestro, es también bastante “mayor” para continuar sin mi instrucción y guía. No se puede salvar a la gente en contra de su voluntad; y sí, hasta el “amor” sin disciplina pervierte.

He Dicho. Así Es. Y Así Será.


ANOTACIONES PARA EL 9 DE MARZO, 2011

120. Excelente comentario sobre el Capítulo 9 de Tiempos de Miakoda por parte de nuestra alumna “Jennifer”:

Bueno, la primera parte es estupenda pero no sirve más que para calentar el ambiente. Primero te relaja y cuando estas tranquila te mete en un mundo de lujuria. Como mujer y en favor de la muchacha he de reconocer que un hombre con ese físico haría divagar a cualquiera (pero sólo divagar, no perder la cabeza). Pero ahí esta él, que con su voz, como un chasquido de dedos la trae de nuevo al mundo real. La verdad es que me esperaba algo así, estaba claro que no podía ser real, un Sennin nunca sucumbiría ante algo tan básico, supongo que los sueños de ella son más reales de lo que quisiera. Por ello cuando es consciente de la realidad se enfrenta a ella con rabia y a la actitud de él con ira, aún le acuesta aceptar las cosas como son y se revela en lugar de asumir su lugar en esa relación y anda que no le queda.

Y me encuentro con "la frase" por excelencia "dejé de ser humano hace siglos de tu tiempo". ¿Que significa? no se que pensar, si ya el tiempo no cuenta para él, solo las acciones lo hacen y éstas con efectos muy distintos a los que cualquier humano intentara conseguir con las propias.

Antes, no hubiera podido dar significado al sueño de Shodai, pero ahora lo veo más claro gracias a Miakoda (supongo que ya la puedo llamar así, pues aunque no sea su nombre es como él la denomina en la última frase del capítulo) Shodai demuestra su aptitud para ver dentro de los demás, para saber de su lado oscuro de sus verdaderas intenciones y de sus miedos, de los que él ya no teme. Es como estar en otro nivel en el que ya no necesita escudo y puede reírse incluso de su propia sombra porque ni ella le puede hacer mal. Como estar por encima del bien y del mal, porque él está en el plano de lo correcto de lo que se debe hacer, del cumplimiento el deber ante todo, del cumplir hasta morir. Porque es más importante cumplir que la naturaleza de lo que se ha de hacer para cumplir.

El resto ya fue comentado en cada momento. Menos un detalle, la pregunta que utiliza Miakoda para expresar lo que quiere conseguir "que si quería ser mi Sempai". ¿Pero no habían quedado al principio de su encuentro en el desierto que es ella quien le necesita? entonces como no se da cuenta que la pregunta correcta sería al revés. Es él quien tiene la última palabra, quien en definitiva ha de valorar y decidir si la acepta como Kohai. A ella le toca hacerse valer como tal y demostrar que su deseo es de absoluta entrega, si no das no recibes. Y me refiero a entregarse a alguien por completo, porque para entregarse físicamente ya ha dejado claro que no tiene problema.


ANOTACIONES PARA EL 21 DE MARZO, 2011

121. Título de la Anotación: Respuesta a un Comentario (anexo al pie) de Nickie Ibarra sobre “Awanata cuenta el Cuento de Tiempos de Miakoda, Segunda Parte.” 

Tomo gran orgullo siempre en el desarrollo y en la expresión de mis alumnos, sobre todo en una como la docente Nickie,  ya actual portavoz de mis trabajos y participe y discípula de la Gran Misión. Como autor, creo que es más importante lo que se dice que cómo se dice, si uno tuviera que elegir entre fondo y forma, aunque claro está, el ideal es que ambos se acompañen. En el Plan Maestro – la PLAGA – mi obra constituye y constituirá una galaxia del universo de la quinta dimensión dedicada a ser una contrapartida a la ignorancia, a la soberbia y a la apatía de la Matrix cultural en la cual demasiados nacen, viven infelices sino miserables, y mueren. Nada se puede hacer con respecto al primero o con el último; el propósito de la Gran Visión está en mostrar un camino a un estado de oposición a la aparente necesidad del segundo. Choleena es mi querida Hispanidad, y mi amada Negritud, y mi venerada Amerindia –  abusada, maltratada, menospreciada, maldita, traicionada por aquellos en los que confiaba, y delatada por aquellos de los que dependía; es por la que lloro lágrimas de letras y palabras en un llanto de la expresión de un grito de guerra que forma parte de una tradición semi-milenaria de resistencia, de alzamiento, de insurrección, y de compromiso total con la auténtica liberación de todo un continente. Y en esta Gran Maniobra de la Gran Visión, nadie mejor que nuestro héroe por excelencia, el Gran Sennin Omayok, en la tradición de un Quijote auténticamente panamericano, para mostrarnos el camino.

Gracias Alumna:

Desde el microcosmos espacial de la docencia, consideraré en este capítulo de Cuentos de Omayok (Awanata cuenta el Cuento de Tiempos de Miakoda - Segunda Parte), varias perspectivas; como ente social adicta a la literatura y por ende a la enseñanza.
Me complazco ver el creciente empoderamiento que como escritor estas proyectando principalmente. 

El implicar en una historia que bien puede ser de la vida real (como hay tantas similares en nuestra sociedad hoy día), recubierta con la fantasía para dar vida a este cuento, una gama de aspectos que van encaminados a enfocar ideas para promover el desarrollo humano; desde una perspectiva filosófica me lleva a dilucidar la intencionalidad traslapada de una enseñanza en valores fundamentales en el ser humano como ente políticamente social , séanse chicos o grandes no importa la edad, analfabetos o eruditos; la idea es la promoción del desarrollo humano.

La manera de dejar una enseñanza en el lector denota el impacto que ejerce sobre él o ella primero, porque lo hace con autoridad pero sobre todo con seguridad; no hay preocupación por lo que se dice, ni como lo dices sino lo que inspiras al momento de estar inmerso en la lectura; es una técnica infalible de enseñanza-aprendizaje.

Desde la perspectiva social: encontramos también en estos cuentos y digo “estos” por la continuidad que han tenido a través de los distintos capítulos que lo vienen conformando _y que cada vez me cautivan más_, el manejo de problemáticas sociales, temas de actualidad: violencia intrafamiliar, disfuncionalidad de las familias, familias mono parentales, carencia o falta total de valores y al mismo tiempo la búsqueda y rescate de los mismos, la sobreprotección de los hijos como un factor de de la mediocridad, de ocio y de todos los vicios; falta de la figura paterna como efecto de desestabilización  de la célula social; LA FAMILIA. LA INDEFENSIÓN APRENDIDA entre otras cosas.
DESDE LA PERSPECTIVA CULTURAL: No deja de sorprenderme la versatilidad de la pluma del autor, nos trae de viaje por las culturas Amerindias, latina hasta los mayas, a través de los personajes que se van plantando con refinado protagonismo tesauro en mano, enriqueciendo cada vez más el acervo cultural del lector. Esta variabilidad me ha cautivado sobremanera y no me ha dejado más que una rica sensación de deleite y una impaciente necesidad de esperar el siguiente capítulo de estos fabulosos cuentos.

Desde mi perspectiva literaria, te dejo mi humilde aportación resumida en unas cuantas líneas ya que sólo soy una adicta a la lectura más no una crítica literaria ni experta, menos. Y esto es lo que me infunde; me cautiva y no deja de sorprenderme como me mantiene absorta en las historias que las mas de las veces las entrelazo con situaciones reales vividas a través de la experiencia propia o ajena y que me lleva de la mano por esas pendientes que me transportan hasta ser parte de la historia, a veces como coprotagonista a veces como suele hacerlo el narrador omnisciente; sintiendo psicológicamente por los personajes, esto me llega a poner en la disyuntiva inconsciente de ser o de estar en la dicotomía de JUEZ Y PARTE!!!

Gracias maestro por traernos la calidez humana en cada una de tus obras!!

He dicho. Así Es. Y Así Será.


122. Título de la Anotación: “Hay mucho que decir - Primera parte”

Últimamente me he visto algo limitado en cuanto a la aportación usual a mi Bitácora de Shodai y al Diario de un Sennin. El fallecimiento de mi laptop, que en paz descanse, supone una limitación tecnológica que compensé trabajando más en los cuentos que se prestan a la producción estática en el ordenador desktop situado en el Centro de Comando y Control del Instituto KAIZEN Center de MAMBA RYU. Lamentablemente, el reemplazo del laptop va a tardar más de lo que planifique y tendré que recurrir a la vieja tecnología de la pluma y el papel para luego transcribir en momentos (horas) oportunos: no siempre que tenga disposición y oportunidad para escribir puedo estar en el Centro de Comando y Control. Continuo con mis estudios de la psicología cultural mexicana, de las mujeres, de los hombres, de los hijos, de las madres, diría que de los padres pero el tema por su escaso alcance sólo amerita decir que el fundamento del problema del mundo latino es que LA IMAGEN PATERNA brilla  por su ausencia, no existe – al menos no a mi forma de ver.

                Hay tanto que decir en este aspecto que la dificultad de expresarme se basa en el tremendo volumen del material que tiene que fluir ahora por el embudo de mi puño y letra que quizás yo mismo no logre descifrar por su calidad de jeroglífico. ¿Qué hace un padre? Comienzo con acción porque el hacer es la mejor y única manifestación confiable del ser: “el movimiento se demuestra andando,” decía mi abuela. Comencemos con un prefacio al tema del quehacer del padre para tener una perspectiva de mi visión de la familia. Para mi filosofía social la familia es la unidad de formación y organización social y psicológica de la nación. Nótese que no dije económica, ya que la economía de las sociedades modernas son tales que las actividades laborales ya no ocupan generalmente, y a raíz de fenómenos globales como la revolución industrial, a las familias en conjunto sino que con frecuencia requieren que el padre y/o la madre salgan del nexo familiar para ocuparse en labores que contribuyan al sustento económico: ganarse la vida ya no es (tanto) asunto de familia como lo fue en el pasado de cazadores-recolectores.

                Bien, volvemos al tema: la familia es la unidad de organización y formación socio-política y moral de la nación. ¿Cómo funciona eso? Comencemos con la división de labores. Todo hogar requiere una lista comparable de quehaceres: limpieza de la vivienda, compras, lavado de ropa, preparación de alimentos, lavado de trastes, cacharros, platos, etc., administración del dinero, organización de horarios, control logístico – quién tiene que estar dónde, cómo y cuando – sobre todo en cuanto a los niños: actividades extra-escolares, cine, ballet, karate, fútbol, reuniones para proyectos de estudio, eventos sociales, etc.  Hay una disciplina que podría denominar la “gerencia del hogar” que es comúnmente menester del ama de casa. Es una ‘disciplina’ que a grosso modo se lleva a cabo, pero no con la precisión organizacional que nos posibilita nuestra inteligencia humana y que en organizaciones exteriores a la familia (una empresa, por ejemplo) es requisita. Es ya no irónico sino absurdo que el hombre o la mujer que predica y exige organización, orden, puntualidad, eficiencia productividad, etc., en su empresa en donde trabaja, llegue a un hogar donde estos valores brillen por su ausencia, donde gobierna el caos y la improvisación. No, no es absurdo, es estúpido. Si cualquier empresa se organizara siguiendo la falta de orden y disciplina del hogar latino quebraría; lamentablemente para la economía de los países latinos las empresas no se dan cuenta de que la primera formación de sus gerentes está en sus hogares y que si no son capaces de organizar a sus propias familias para, por ejemplo, el éxito académico y moral de sus hijos, ¿como van a organizar a adultos, extraños? El KAIZEN que es el verdadero KAIZEN comienza en la familia/hogar. De ahí quizás que el producto latino sea demasiado sinónimo de tercer mundo, de baja calidad, y el servicio de informalidad, de impuntualidad de entrega, etc. Es decir, la ausencia de KAIZEN en la familia-hogar lo presagia y determina en la organización empresarial.

Sí, estoy no implicando, sino anunciando, sentenciando, dictaminando que la logística y organización de los quehaceres de una familia deberían cumplirse, con la perfección de una empresa, con disciplina, exigencia, corrección y mejora continua; la familia en su organización diaria debería ser ciencia, filosofía, rigor, es decir, un paradigma del orden que veremos así reflejado exteriormente en nuestra sociedad, en nuestras calles, en la política, las empresas, las tiendas, la policía y en nuestra psicología, pensamiento,  educación, producción literaria, científica, filosófica, etc. El orden de las calles, de las carreteras, de los jardines, de los edificios – todo lo externo que denominamos cultura – comienza en el hogar/familia, al igual que el orden de las mentes responsables por estas creaciones y que se refleja en cómo construimos las carreteras, cómo diseñamos los jardines, cómo planificamos las calles, etc. El primer orden social y psicológico del ser humano comienza del hogar: “La educación se mama.”

Hay quién podría decir, “¿Para que tanto?” O “Mi hogar funciona” O “Los problemas de España (México, Brasil, Cuba, Argentina, Venezuela,…) están en el gobierno.” No. El problema se manifiesta en el gobierno pero los gobiernos son reflejos de las sociedades y las sociedades de las culturas y las culturas de los hogares. ¿Queréis orden en el gobierno? Poned orden en vuestros hogares, cambiad la cultura, comenzad a imponer -  ¡A IMPONER! – una cultura de orden familiar.

Un hogar es un sistema al igual que lo es el cuerpo humano. Y en un sistema, como en el del cuerpo humano, los órganos ejercen funciones: el páncreas regula la insulina, los riñones limpian la sangre que el corazón bombea, los pulmones aportan oxigeno y desempeñan un intercambio esencial de gases con el exterior, etc. Ningún órgano lo hace todo, la idea seria absurda. Pero en la mayoría de los hogares típicamente las madres se encargan de todo, aun en el caso de tener una hasta una tropa de adolescentes holgazanes cuyo correspondiente en un sistema fisiológico seria el de parásito. Me he hartado de ver a madres servir de esclavas domésticas a varios adolescentes, varones y hembras, hábiles de cuerpo y mente, y hacerlo con una beatífica devoción. Estas madres cocinan para sus garrapatas humanas a los cuales sirven mientras ellos se sientan a comer y ella sigue laborando en la cocina. Para cuando la madre ha terminado de guisar, los demás ya han terminado y ella tan agradecida si le hacen el tremendo favor comer lo que ella les cocinó porque los desagradecidos están convencidos de que son los clientes en un restaurante – ¡y si alguna de sus sanguijuelas le hacer el tremendo favor de despejar su propio plato y cubierto de la mesa la madre tan agradecida! Luego le toca a la madre comer sola y apresurada para enfrentarse luego con una montaña de platos sucios que tiene que lavar al vuelo porque las sanguijuelas nacidas de propia su matriz precisan que se les lleve a sus actividades extraescolares, a reunirse con la novia, o a que les lave la ropa o planche el uniforme. No existe el concepto de que el que no aporta no recibe. Tengo mucha tela para cortar aquí.

¿Pero qué tiene que ver esto con el padre? Todo, porque en la mayoría de los hogares la organización es función de la madre, la cual asume casi todas las responsabilidades; no hay una visión de organización sistemática cuando un solo órgano trata de hacer todas las funciones – y no las hace bien porque es imposible. La diversificación de funciones es una de las reglas más generales de todo sistema: De ahí que el ano y la boca pertenecen a diferentes aspectos del aparato digestivo y no comparten funciones.  Hasta que en el hogar no se distingan toda la diversidad de tareas, y hasta que no pasemos al siguiente paso de reconocer la necesidad de asignar responsabilidades por cada una de ella no vamos a llegar al punto de descubrir que socio-biológicamente hablando, la función del padre en nuestra especie es singular, indispensable para la formación competitiva de los hijos, y difícil de reemplazar. Al aplicar los principios de análisis de sistemas y de KAIZEN en general al ámbito de la familia y al identificar las funciones que tradicionalmente se les otorga a la madre podremos, por proceso de “eliminación deductiva”, identificar lo que queda por hacer para el desarrollo de los hijos y discernir la función en la familia que le toca, de acuerdo a mi visión, al padre. Y ante todo tened esto en cuenta: si la madre no identifica y apoya esta función paterna poco podrá hacer el padre para desempeñarla.

Teniendo ya en cuenta que una familia-hogar es una organización, un sistema, cabe por lo tanto, preguntarse: Si una sola persona está a cargo de la compra, selección, preparación de los alimentos familiares, de los abastecimientos de artículos de limpieza, de la administración de la economía, del lavado de la ropa, del aseo de la vivienda, etc., etc., ¿quién se va a dedicar al propósito principal de la familia? ¿Cuál es el propósito principal de la familia? La respuesta para mí es evidente: la familia-hogar tiene como propósito fundamental la formación de los hijos, de los futuros adultos, los políticos, los ingenieros, los policías, los médicos, los abogados, los panaderos, los militares, etc., es decir, de la nación. El propósito de la familia es el de cultivar adultos para el futuro de la nación. Las cosas se van esclareciendo. Tenemos familias para criar hijos, los hijos suponen el futuro de la nación, por lo tanto la niñez y la adolescencia constituyen periodos de aprendizaje – no de ocio, no de entretenimiento, no de diversión – ¡sino de formación!
 
                La vida es la verdadera Guerra – Guerra con mayúscula – de la cuál la guerra del conflicto armado es solamente una escaramuza. Y para sobrevivir, mucho más aún para sobresalir en la Guerra de la vida, hace falta una preparación detallada, de semejante forma que  a un soldado se le prepara para el conflicto bélico. Hablamos de conocimiento del Yo y del mundo, de cómo encararse con adversidad, de cómo prepararse para las innumerables perdidas de la vida, es decir, a los hijos hay que armarlos de lo que en MAMBA RYU se conoce como una “Estrategia Existencial.”
                Aquí es donde nos topamos con dos aparentes tabúes en las familias latinas: la división de labores según la cual los hijos tienen la obligación de participar, y la idea de que la responsabilidad fundamental de los padres/madres es la formación de la identidad de los hijos como futuros miembros exitosos de la sociedad.

(Se continuará…)
               
He Dicho. Así Es. Y Así Será.

123. Título de la Anotación: “Hay mucho que decir - Segunda parte”

                ¿Cuál es el propósito de la familia? Múltiple. Hemos hablado de las funciones logísticas, y administrativas necesarias para la operación de una familia. Ya de ahí podemos hablar de cómo las madres hispanas fallan en su desempeño en cuanto a la formación de los hijos. La primera falla es evidente: No hay orden y precisión, no hay delegación de responsabilidades, no hay un régimen de disciplina, de recompensas y de castigos; el hogar se maneja como el resto de la sociedad – como una crisis tras otra, siempre apagando incendios, comprando de un día para otro, lavando uniformes escolares a última hora, improvisando en el último minuto, llegando al cine y decidiendo qué película ver en vez de planificar para mayor provecho del tiempo libre, etc. Caos e irresponsabilidad: lo opuesto del orden y formación.

El Caos prevalece tanto en el hogar latino, hasta tal punto que ni lo notan porque es la norma – como ‘Norma’, una de las protagonistas de “Maestros KAIZEN”. Lo llaman espontaneidad; nada contra eso pero cuando lo espontáneo es la regla en realidad lo que tenemos es el Caos. Espontáneo es lo opuesto a planificado, ordenado, pensado, metódico. Algo de espontaneidad en un mundo de orden aporta frescura, gracia, duende, magia, alivio, alegría, risa. Pero en el mundo hispano la espontaneidad es la regla cultural que domina la conducta; en realidad lo que tenemos es una anarquía – el auténtico dios al que el latino hace culto por que de esta forma evita todo lo que le impide hacer su real gana: la disciplina. He visitado a Brasil en múltiples ocasiones; su lema presente en la bandera nacional es “Orden y Progreso”. ¡Fascinante idea! Bueno, por algún lugar se tiene que empezar.

                En la parte anterior del presente ensayo mencioné que una de las fallas tremendas de la madre latina es en su afán de personalmente ejercer todas las funciones del cuidado y manejo del hogar en vez de IMPONER una cultura de delegación de responsabilidades. Otra falla es que cuando sí delega exige de las hijas mucho más que de los varones, y por lo tanto es la responsable de la formación de varones machistas y de mujeres sumisas al exigir de las féminas lo que no de sus hijos varones. Hablaremos más de este proceso implementado por la mujer, por la madre más bien, del cual la mujer en la sociedad es la primer victima: la discriminación sexual de la mujer.

                Reconozco que a pesar de ser latino no lo soy del todo. Vengo de una familia multiétnica y multirracial. Mi padre, mi modelo primordial de hombre y de padre no es latino, sino afro-indio-americano; Hombre Renacentista, ingeniero y científico de la informática de formación; de profesión profesor de ciencias, matemáticas e informática; de vocación inventor; aficionado a la literatura, filosofía e historia universal – lejos de ser perfecto – pero sin él yo no seria Shodai, de eso podemos estar seguros. Apreciar a mi padre no es despreciar a mi madre, claro que ella tuvo su gran aportación, pero en formas críticas de las que quiero elaborar aquí mi padre me formó: formó mi visión de hombre y de padre. No exagero en decir que si yo soy Alejandro es por que mi padre fue Filipo:
  • Mi padre me inculcó desde que puedo recordar que el propósito de la niñez no es la diversión sino la formación, y que debería aprovechar esos años sin grandes responsabilidades económicas para ese fin: la perder el tiempo. Como hijo de Pastor Baptista, gustaba predicar de la Biblia siendo la Parábola de los Talentos de sus favoritas.

  • Mi padre me enseñó que un hombre debería cultivarse física y mentalmente, y que la educación de los hijos era responsabilidad del hogar, no del colegio.

  • Mi padre me enseñó que para lograr algo en la vida se requería disciplina, visión y decisión, perseverancia y constancia; y que tomar, fumar y drogarse eran debilidades morales para aquellos empobrecidos de carácter y de mente incapaces de superar la presión social que les impulsaban a ser aceptados. Resultado: nunca fumé, ni me emborraché, ni usé drogas.

  • Mi padre fue mi primer maestro; me enseñó matemáticas y física avanzadas de niño, y me dio un conocimiento general de la historia, y de la vida de muchas Grandes Identidades – de sus derrotas, fracasos, y triunfos; me inculcó la importancia de cultivar un estudio de todas las materias para tener un entendimiento general del conocimiento.

  • Mi padre me introdujo al mundo de la psicología y de la filosofía oriental – del yoga, del Zen, del budismo; de la auto-hipnosis; y a la tremenda importancia, a lo indispensable, de la filosofía occidental para llegar al entendimiento de un sistema, de la metodología, de un paradigma, de una disciplina.

  • Etc.…

                Nada de eso se podría haber transmitido sin la complicidad de mi madre, que si mi padre era el capitán el daba las ordenes, pero mi madre se aseguraba de que el rumbo se mantuviera fijo y de que se acataran junto con sus propias exigencias para mi desarrollo. Pero algo clave que compartían era que tenían la responsabilidad para impartir en mí un currículo para mi formación como ser humano.
          
            Hemos llegado al punto critico de la cuestión; cuando hablo con una madre latina en cuanto a mi visión de la formación de la identidad de los hijos que incluye, por supuesto, estudios, actividades y horarios, me miran horrorizadas como si fuese el mismísimo Hitler de la Alemania Nazi. Pero poco me sirve resaltar que su forma de llevar una familia y de criar hijos se traduce directamente en la condición de un país; no hacen esa conexión. Es como si la cadena causal tuviera demasiados eslabones y se perdiera el concepto de la conexión entre el primero (la familia) y el último (la sociedad). Vivimos en un mundo de hombres. ¿Dónde se forman? En sus hogares, en sus familias y durante su niñez y adolescencia. Todo parte de esa base, de esos principios y mientras que es cierto que siempre se puede cambiar, también es cierto que chango viejo no aprende maroma nueva, ni trepa tan rápido como uno joven. Nunca debemos perder de vista que si nuestras sociedades no son el paradigma de seguridad, sino de violencia; ni de honor, sino de corrupción; ni de progreso, sino de desorden; ni de sanidad, sino de insalubridad; ni de prosperidad, sino de pobreza, es que la raíz que da tronco a esa realidad podrida es la familia.

                Otra faceta disfuncional de la familia latina es que madre toma posesión de los niños a los cuales sobreprotege como si fueran extensiones de sí misma sin identidad y sin necesidades independientes de las de ella. Ahí comienza la desintegración de la unidad y de la funcionalidad familiar: no da prioridad al padre como ejecutor de una función indispensable. El hombre y la mujer como pareja comienzan como novios, durante tal etapa la mujer tiene como principal foco de su atención al hombre y viceversa, el hombre tiene toda su atención puesta sobre la mujer, su novia. En algún momento la mujer se embaraza y con eso se termina y se acaba el concepto de la igualdad de géneros: ya que los hombres no evolucionen matriz ni las mujeres pene, es evidente que la naturaleza misma asigno roles divergentes y diferentes a cada uno. A partir del embarazo de la mujer, el hombre – como pareja – empieza a encontrarse desplazado por el bebe que viene en camino: nauseas matutinas, antojos, cambios de humor, impedimentos en el juego sexual de la pareja, etc. El bebe, aun sin nacer, queda literalmente entre los dos, pero si el desplazamiento del hombre con respeto a su intimidad y exclusividad de su pareja se manifiesta desde antes del nacimiento del bebe, después, convertido en papá, es total: la cuarentena durante la cuál no hay relaciones sexuales en absoluto; las noches de sueño interrumpidas; los senos, antes zonas erógenas, ahora están subordinados a la ley de la oferta y la demanda dictaminadas por el nuevo bebe.

                El esposo, la pareja, está completamente desplazado de su posición con respecto a su esposa o compañera, y sus necesidades anteriormente satisfechas por ella, quedan desatendidas de pronto por causa del alíen invasor. Ahora es cuando pocas veces sucede lo que es necesario e imprescindible para evitar el desastre a largo plazo: que la madre le ceda al padre una función primordial en la crianza del bebe – la única que puede ejercer- la de director general de orquestra.

(Se continuará…)

He Dicho. Así Es. Y Así Será.

ANOTACIONES PARA EL 23 DE MARZO, 2011
124. Título de la Anotación: “Hay mucho que decir - Tercera parte”

Continuamos con el tema de la desorganización familiar que caracteriza el mundo latino. Habíamos dicho que (1) se precisa de un análisis sistemático de todas las tareas propias de un hogar-familia; (2) una división de labores según la cual los hijos entienden que no son clientes ni príncipes sino que participes en el mantenimiento eficiente de la casa; (3) que se precisa, como cumplimiento de la responsabilidad fundamental de los padres en la crianza de los hijos, de una visión de la identidad de éstos y por lo tanto un currículo para su desarrollo completo; (4) finalmente estábamos desarrollando el argumento de que al padre hay que darle una función propia de su género, cuál es esa función, y el por qué. Continuemos con ese proceso.

                Nace el bebe, el hombre es desplazado en muchos sentidos, ya no es el foco de atención de su pareja; el bebe irrumpe el juego sexual de la misma.  La madre se vuelca en el bebe y si el novio/marido no tiene una función especial, designada, diferente a la que ella ejerce la relación comienza un ciclo de separación y de resentimiento., el contacto, ha cambiado para siempre. Hay que entender que mientras la ausencia del padre se ha vuelto una epidemia social aun en los EE.UU., no así el de la madre y que en parte los hombres buscan no solamente sexo de sus mujeres sino también una sustituta a sus madres – las cuales les atendían como principitos. Podéis ver ya como el ciclo vicioso se completa. Los varones no crecen con el ejemplo de un padre UTIL sino como señoriítos consentidos de sus madres; siguen buscando lo mismo pero con el aliciente adicional de sexo. ¡Relación perfecta! ¡Amante-criada! Tenemos que reversar el proceso y convertirlo en un CICLO VIRTUOSO. Solamente las mujeres/madres tienen la capacidad, la autoridad, y el potencial para entendimiento para lograrlo. La llegada del primer bebe ha desplazado al hombre-papa irrevocablemente de su posición dejando las necesidades, por las cuales entró en la relación desatendidas, relegadas a secundarias. El principio del final. Si la función del padre no está claramente designada, valorada y respetada, es decir si la madre no cede su posesión del bebe y si el nuevo padre no tiene visión clara de su deber, y la autoridad correspondiente a esa responsabilidad para desempeñarla, la relación se deshará con las inevitables tentaciones que se le presenten. Si la madre no es consciente, muy consciente, de ello, la grieta que supone la llegada de un primer bebe se hace fractura: el hombre busca de nuevo lo que encontró antes, es decir, una nueva novia y la familia se deshace.

                Bien, hay todo tipo de versiones y excepciones, etc., al modelo que acabo de presentar. Ninguno va a cambiar la realidad de las estadísticas internacionales: la figura del padre está desapareciendo internacionalmente, y la incidencia de delincuencia juvenil está aumentando, y ¿sabéis que?, los estudios sociológicos al menos en los EE.UU. vinculan directamente estos dos fenómenos en términos de causa primaria (ausencia del padre) y efecto (conducta antisocial en los jóvenes). ¿Sabéis que más? Más del 40% de pandilleros en los EE.UU. son hispanos, evidencia clara de que somos, a nivel de organización familiar, una cultura fallida, y ese fracaso se manifiesta en todos los niveles y sectores de nuestras sociedades y gobiernos. Hasta que no tengamos las cosas claras en la casa, KAIZEN familiar, nada cambiará. Madres: Los hombres del mañana son los bebés que cargan en sus matrices, que amamantan con sus senos, que acurrucan en sus brazos, que malcrían y consienten en sus salones y hogares. En todo lugar de la tierra y en todo momento, el paradigma del hombre ideal ha sido y será un héroe-guerrero, alguien que se rige por nuestro lema de la Sociedad del Dragón de MAMBA-RYU, programa dedicado a forjar guerreros en nuestra juventud:

Si no soy para mí, ¿quién lo será?
Si soy solamente para mí, ¿qué soy?
Si no yo, ¿quién?
Si no ahora, ¿cuándo?
Si no aquí, ¿dónde?

                Se precisa un guerrero para forjar un guerrero, y no hay guerreros sin madres guerreras que lo alientan. Recordemos que en todo lugar en algún momento: ¡Fuimos guerreros! He dicho bastante; para los que tienen oídos para escuchar, he dicho mucho de hecho. Y todavía hay mucho más que decir.


125. Ser guerrero y ser hombre y ser padre es una misma cosa. ¿Quieren ejemplos? Búsquenlos en Nelson Mandela, en Mahatma Gandhi, o en Martín Lutero King, Jr. Todos grandes hombres, grandes guerreros y todos grandes padres para sus familias –  el gran pueblo de la humanidad.


He Dicho. Así Es. Y Así Será.

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