ANOTACIONES PARA EL 16 DE NOVIEMBRE, 2010
71. Título de la
anotación: El Sennin.
El Sennin representa la
última etapa en una fase ignota de la evolución del ser humano, una fase que
consiste en el dominio de los procesos y mecanismos de imaginación, es decir, de
la Quinta Dimensión.
Como he mencionado anteriormente, el ser humano es, como todo ser del planeta,
el resultado de unos procesos de adaptación selectiva a presiones físicas correspondientes
a cambios en el medio ambiente: cambios climatológicos, geológicos, biológicos,
etc. El paso definitivo de la adaptación de homo sapiens sapiens a su
medio ambiente es, sin lugar a dudas, el desarrollo de su “inteligencia
imaginativa” – la adaptación de su imaginación para superar adversidades del
medio ambiente. Como consecuencia de
esta nueva capacidad, complementada por la locomoción bípeda y por pulgares
oponibles, nuestra estrategia de adaptación al medio ambiente no fue adaptativa
en absoluto, sino transformativa de la misma: sobrevivimos y
superamos a los obstáculos y desafíos ambientales transformando al medio
ambiente y creando otro artificial más apropiado a nuestras necesidades. El
resultado de este proceso de transformación lo llamamos cultura, civilización
y tecnología – CCT. Esta CCT se manifiesta no solamente en el medio ambiente
físico, sino que tiene su expresión primordial y ulterior en nuestras mentes,
conscientes e inconscientes, y más concretamente en la denominada ‘Quinta
Dimensión’ de la Imaginación
(e Imaginocepción). Con el desarrollo de la ‘Quinta Dimensión’ homo sapiens
sapiens trascendió la misma evolución biológica que le llevó a su avance,
poniendo un alto prácticamente a los procesos evolutivos biológicos que aun se
propagan en el resto de los seres del planeta: para todo propósito
significante, homo sapiens sapiens ya no evoluciona biológicamente.
No obstante, la Quinta Dimensión resultó
ser para homo sapiens sapiens un ambiente tan hostil, tan temible, tan
abrumador como pudiera serlo cualquier ambiente físico, tanto así que dio lugar
a una condición, esta vez mental (psicológica, emocional, y espiritual),
que denominamos la condición existencial humana y que se resume
como la condición del ser que crea la idea de la permanencia (Ej.: la
inmortalidad, dimensiones y seres sobrenaturales, fuerzas cósmicas, etc.) en
un universo donde lo único que permanece inmutable es el cambio. Deseamos
la permanencia, imaginamos la permanencia, describimos y concebimos
la permanencia (dioses, la vida eterna, el infierno, el paraíso, el alma, etc.),
pero nacemos, vivimos, y morimos en y de la transformación,
lo efímero, lo transitorio.
La mente misma, a través de la
imaginación, ha intentado crear disciplinas para tratar de manejar los síntomas
de esta condición existencial. La arquitectura de la Quinta Dimensión se ha repleto,
como consecuencia, de disciplinas como la filosofía, la sociología, la antropología,
de psicología, la astrología, el chamanismo y las religiones y caminos
espirituales del mundo, etc. – todas disciplinas de la mente, por la
mente, y para la mente – ya que para el ser humano la mente es la
medida de todas las cosas; de igual forma, para la mente (del ser humano)
la imaginación es la justa y propia medida. El problema es que ninguna
de estas disciplinas son efectivas en tratar las causas de la condición, y con
frecuencia el resultado es un aumento de la intensidad de la patología de la
condición existencial.
Así que saltamos de la sartén al
fuego: le evolución nos llevó a la formación de la imaginación para escapar de
la sartén de las presiones ambientales, pero la imaginación creó el fuego de la Quinta Dimensión ,
y su consecuente condición existencial. Para escapar del fuego de la condición
existencial ahora homo sapiens sapiens tiene que desarrollar, adiestrar,
disciplinar, y purificar esa imaginación, la Quinta Dimensión a
la cual ocasionó y que hemos ido cultivando como su consecuencia; tenemos que liberarnos
de conceptos imaginarios que nos esclavizan – el dios del monoteísmo ético de los judíos,
cristianos, y musulmanes siendo el primer y
principal enemigo. La idea de dios, a la cual ni siquiera somos fieles como
hijos de un padre exigente, se transformó sobre todo en el cristianismo
(catolicismo, protestantismo, etc.) en una madre consentidora y permisiva que hemos
usado históricamente como justificación para los actos más tremendos de
barbarie contra el planeta, contra todas las especies de plantas y de animales,
e inclusive contra nosotros mismos.
El dios del monoteísmo ético no
resulta una figura que limita y disciplina nuestra conducta con el prójimo,
sino que nos excusa, perdona, e incluso justifica nuestros excesos; dios nos
vuelve irresponsables, despiadados – de una forma que, por ejemplo, el karma
de los hindúes y de los budistas no permite, ya que la doctrina del karma
promueve una justicia cósmica, exacta, que exige responsabilidad personal, que
impone consecuencias ineludibles que el dios consentidor del monoteísmo occidental
no requiere, no precisa – de ahí la clave de su popularidad: X padres nuestros,
Y ave marías, Z ‘actos’ de caridad, y borrón y cuenta nueva para seguir con más
de lo mismo. ¡Y si dios el ‘padre’ está ocupado tenemos a los dioses menores –
santos, santas, y últimamente hasta la ‘santa muerte’ – a los que dejamos un
pedazo de fruta y unas monedas y listos! En un sistema sin consecuencias que
perdona cualquier comportamiento no puede haber conducta ‘moral’ de cualquier
tipo, solamente conveniencia inmediata – lo opuesto del KAIZEN.
No obstante, dios, y todos los
dioses, ángeles, demonios, diablos, duendes y espíritus, santos y santas, e
incluso las nociones del karma también, etc., nos encierran
inexorablemente en la Quinta Dimensión
y son objeto y motivador de nuestra fantasía existencial: son precisamente el
combustible que alimenta el fuego de la condición existencial humana. El
concepto de dios condena al hombre a ese fuego de su condición existencial, al
infierno de la Quinta Dimensión.
Con los dioses y los santos y los demonios, etc., el hombre no puede superar la
muerte porque ellos exigen la muerte del hombre. En el mundo occidental,
el dios monoteísta ético, al igual que todos los conceptos imaginarios de
entidades y fuerzas trascendentales, regula el concepto de la muerte y lo eleva
a una especie de supremo nacimiento a una vida eterna sobre la cual Él solamente
tiene dominio. El dios occidental en particular impide al hombre convertirse en
algo etéreo, existencialmente libre, ágil y ligero que acepta y abraza y da la
bienvenida a la transformación, a la suprema verdad: ¡no hay muerte, sólo
transformación! La idea de dios impide que el ser humano se libere de la muerte
porque precisa del concepto de la muerte como comienzo de una vida eterna para
justificar su propia existencia en la Quinta Dimensión : ¡sin la
muerte no habría dioses, ni santos, ni demonios, ni cielo, ni infierno, etc.!
El hombre común y corriente, el ‘homo
sapiens deus’ – el ‘hombre que sabe que cree en los dioses’ – que existe
rodeado de, e inmiscuido en seres generados por la fantasía colectiva de su
imaginación cultural, tiene que extinguirse para dar lugar a un nuevo ser, un
ser que transciende la idea de dios como un niño lo hace de Papá Noel o del
Hada Madrina. El homo sapiens deus es un ser débil, supersticioso,
temeroso, rencoroso, asesino, destructivo; es el eslabón débil entre el simio
de nuestra prehistoria y el nuevo hombre, el sobre-hombre, el maestro de la
mente, de la estrategia mental, el dominador de su Quinta Dimensión, de la Quinta Dimensión : el Sennin
– el sabio-liberado, el hombre de la “mente-espíritu de perseverancia transcendente”
– el hombre de nuestro futuro evolutivo.
¿Y cuál es la naturaleza
esencial de este Sennin? La liberación de la muerte, de los dioses, de
los santos, de los demonios, de los ángeles y de los espíritus, de los dominios
transcendentales, de las supersticiones. El Sennin representa el MAMBA
KAIZEN de la Quinta Dimensión.
El Sennin, en su iluminación ha llegado a la integración total con el
Tao, lo cual lleva al KAIZEN y a la misión vital de implementar beneficio y
orden universal. En su ilustración, el Sennin ha comprendido la esencia
del panorama existencial humano y ha formulado estrategias apropriadas para la
implementación de su visión suprema, de su plan maestro. El Sennin existe ‘en’ y ‘entre’ el todo
y la nada: en la nada porque sabe que su identidad emergente como
entidad operativa surgió de la nada y que a la nada volverá;
existe en el todo porque sabe que su composición material, la base física
de esa identidad emergente, surgió del todo de la misma forma que una
ola surge del océano, y que esa base física – su cuerpo – volverá al todo
cuando sus funciones vitales dejen de coordinar, de operar. El Sennin
sabe, de igual modo que sabe que el hielo se derrite, que el ‘yo’ no es sino una
mera construcción pragmática de su sistema nervioso central sin mayor realidad
o capacidad de trascendencia que un cubo de hielo en una sartén caliente.
Para lograr su nivel el Sennin
ha tenido que sufrir el Gran Crepúsculo de cualquier vestigio de su identidad como
hombre común y, habiendo superado su miedo a la “no-alma,” a la “no
permanencia”, al “anatman”, tan propias del homo sapiens deus,
logra resurgir de las mismas cenizas de su ocaso, una gran estrella que a
la vez brilla e ilumina, calienta y quema como un propio sol. Como una mariposa
que surge permanentemente transformado de su crisálida, el Sennin no solamente
trasciende los temores a la muerte y las creencias en falsos ‘imaginales’ –
dioses, fantasmas, espíritus, demonios, ángeles, duendes, santos, santas,
reencarnaciones, etc., sino que también trasciende las supersticiones
culturales propias de las mismos: el Sennin no cree en el alma y por
esto mismo no le teme la reintegración al todo y a la nada. El Sennin
tampoco tiene los apegos sociales, o consentimientos personales, comunes a homo
sapiens deus. En particular, el Sennin solamente se asocia personal
e íntimamente, con aquellos que aceptan y adoptan sus enseñanzas del MAMBA
KAIZEN como camino de vida, y que participan en su misión de implementar el
MAMBA KAIZEN universalmente, descartando a los demás como indignos e ingratos
de sus enseñanzas y disciplina.
Al Sennin se le teme, y
el temor que las personas sienten es primordial, les surge de sus más profundos
y hondos instintos de conservación: ¡la preservación de sus almas! Los Sennin
‘quitan’ almas porque así es solamente cómo se liberan a las personas del yugo
de la creencia en una existencia inmortal. Al liberar a la persona de su alma,
también le libera de la creencia en, y dependencia de, dioses, demonios,
espíritus, ángeles, duendes fantasmas, elfos, etc. El alma representa la
inmortalidad y es lo que las personas más temen perder: su naturaleza, su
vigencia como entidad operativa aparte, distinta, independiente. El Sennin
sabe, con la misma certeza que sabe que ha sentido el calor del sol, el frío de
la noche, la fuerza de la gravedad, y la naturaleza del dolor, que el alma es
una ilusión.
El Sennin no puede
coexistir íntimamente con los miembros comunes de una sociedad de homo
sapiens deus y precisa estar aparte de la misma; sin embargo, a través de
los tiempos los miembros de las sociedades no han podido existir sin buscarle,
motivados por la sapiencia intuitiva que seres como él existen y que conocen el
camino a la serenidad espiritual. El Sennin es ante todo un liberador de
mentes, y transformador de su ambiente social, por eso aunque no conviva con
la sociedad, ha de vivir en la sociedad para poder influenciar a sus
miembros de alguna manera. El Sennin no busca clientes sino discípulos,
y con suma frecuencia sus únicas relaciones personales son con discípulos o
alumnos de alguna clase. Aquellos que embarcan un aprendizaje con un Sennin
nunca podrán desengancharse de su estudio sin sufrir problemas psicológicos,
emocionales, conductuales o psicosomáticos profundos – así de fuerte es el aprendizaje
al que somete sus alumnos. Como los Sennin son maestros de la mente,
tienen a su disposición todo un arsenal de herramientas para romper los
esquemas trascendentales, los escudos defensivos, y los mecanismos
recalcitrantes de todos salvo los alumnos más reacios. Solamente los alumnos/as
más dedicados pueden estudiar bajo un Sennin debido a la tremenda
exigencia que suelen poner sobre el entrenamiento de sus alumnos y discípulos.
Históricamente los Sennin han sido los grandes creadores de movimientos
revolucionarios de liberación mental; algunos Sennin destacados han sido
el Buda, Bodhidharma, Confucio, Lao Tzu, Chuan Tzu, y otros.
Los Sennin son individuos
muy centrados, enfocados, y pragmáticos que viven una vida tremendamente
disciplinada, enteramente entregada al cultivo personal y a la enseñanza e
implementación del MAMBA KAIZEN. Los Sennin son los monjes-guerreros del
MAMBA KAIZEN en la que el monasterio-frente es siempre la esfera inmediata de
su influencia; van infundiendo así el rigor de una vida de excelencia a todos
los que entran en su radio de acción. Aquellos que no aceptan este rigor
implacablemente impuesto por el Sennin – y son pocos los que los hacen –
se verán desterrados de su presencia. Los Sennin son intolerantes de la
falta de KAIZEN en los individuos con los que tratan con intimidad. Esto no es
problemático para un Sennin ya que su falta de ego y su Gran
Entendimiento no le lleva a actos de karma ni de sentimientos de soledad; por
este mismo motivo los Sennin, como maestros de la estrategia mental,
gozan de un sentido muy diferente del tiempo, pudiendo elaborar grandes planes
que llevan décadas de una vida en llevar en cumplirse. Los Sennin
carecen de poderes sobrenaturales pero son tremendamente intuitivos y gozan de
una perspectiva a la vez más panorámica y más precisa de la realidad. Justamente
por este motivo, atreverse a adentrar en la mente de un Sennin puede ser
causa de graves trastornos emocionales temporales o hasta de locura. Los Sennin
experimentan su vocación desde la muy temprana infancia y persiguen su visión y
misión de vida con singular obsesión hasta lograr su propósito alcanzar y
difundir su Gran Entendimiento. La obsesividad de un Sennin, sobre todo
en proceso de formación, podría parecer al clínico – psiquiatra o psicólogo ignorante
del meta-arquetipo – como patológico; tal diagnostico sería errado puesto que
los Sennin son siempre individuos tremendamente centrados. Los Sennin
desafían categorización clínica o de personalidad. Para muchos los Sennin
son personajes intolerantes y anacrónicos, a la vez que intimidantes,
imponentes e incomprensibles; los Sennin se divierten mucho con esta
imagen popular y ven a los restantes individuos de la sociedad como inmaduros
en sus esquemas afectivos-conductuales irracionales. Aquellas personas que han
intimado con un Sennin, aunque en formación, y que no se hayan sometido
a su régimen de transformación sufren crisis existenciales permanentes, como
estados depresivos, pérdida de ánimo, insomnio, apatía, etc. – tal es el efecto,
aun involuntario, de un Sennin en un homo sapiens deus. Si
sospechan de conocer a un Sennin evítenlo y huyan: están en peligro de
gozar de la condena de su propia libertad.
He Dicho. Así Es. Y
Así Será.
ANOTACIONES PARA EL 18 DE NOVIEMBRE, 2010
72. 8:21 AM. Buenos
días a todos. Es tarde ya, mi día comenzó tardísimo, aunque sonó el despertador
de mi celular a las 6:00 – que ya es tarde para mi – no me levanté hasta las
7:17. ¿Y el motivo para tal falta de KAIZEN os preguntareis? ¿Y de SHODAI no
menos? Es que mi día anterior no terminó hasta las 2:47 cuando por fin, mas
dormido que despierto la verdad, terminé el capitulo de Tiempos de Miakoda. Si
lo sé, ¿qué diablos hago levantado hasta las 3 de la mañana? Pues fijaros,
llevo unos atrasos horrendos. La mudanza de aquí del Instituto me sacó de
ritmo; fue en esfuerzo épico que aún no se ha terminado porque tengo cantidades
de cajas y bolsas en el garaje, en mi estudio privado, y en el cuarto de
visitas. Como resultado tengo asuntos retrasados en las cortes, retrasos en mis
programas, videos acumulados sin subir, etc., etc. Ayer por fin subí unas
anotaciones a la bitácora, incluyendo una que quedó pendiente durante casi un
mes. En fin.
Además de resulta físicamente
exhaustiva, la mudanza fue interesante desde otro punto de vista. Me exigí esta
vez, y por primera vez creo que desde que llegue a California en el ’95, a
repasar todo el material de mis archivos, y todas las cajas que quedaron
guardadas de mudanzas anteriores sucesivas. El resultado fue la eliminación de
metros cúbicos de papeles y otro material ya no necesario. Fue una depuración
KAIZEN antes de pasar a un nuevo Instituto KAIZEN Center. Lo interesante fue
repasar 15 años de historia personal, y en ocasiones muchos más, y hacerlo de
forma intensiva y concentrada – en pocos días. Encontré fotos, cartas de mis
hijos mayores cuando tenían unos 8 y 9 años y se fueron de vacaciones a España
con su madre – cosa de hace casi 20 años. Hasta encontré mi libro de calificación
escolares del bachillerato bajo mi nombre español: Jaime Alejandro Overton
Guerra.
Para mí el proceso de repasar
todo ese material de mi pasado y tirar a la basura lo que ya venia siendo
desecho hace siglos pero que no me dio tiempo por X causas en el pasado fue
todo un ejercicio hasta espiritual. Lo curioso es que a pesar de que el
contenido de tantos archivos y de tantas cajas y de tantas bolsas estaba oculto
en cuartos trasteros o en armarios invisible, el deshacerme de ello me hizo
sentir una tremenda ligereza, quitándome un peso que ni siquiera sabia que
cargaba. Además el proceso tuvo el efecto de una actualización repentina,
relámpago, de mi gran parte de mi vida hasta fecha presente. Así, tuve ocasión
de decidir qué de mi pasado iba a continuar materialmente en mi presente. Desgraciadamente
el proceso no se pudo llevar al 100% por falta de tiempo pero conseguí revisar
más del 95% del material. Ahora me queda organizarlo, seguramente tirar algunas
cosas más, e imponer KAIZEN en mis archivos, documentos, fotografías, etc. ¡El
Maestro KAIZEN estaría tan orgulloso de mi!
Pero claro, hay algo más: el
ajuste a vivir solo. Me río al escribir eso porque parece tan dramático – no lo
es. Drástico sí, ¿pero dramático? En absoluto. Me encanta el vivir solo. Es
como acampar solo pero más divertido. Es llevar el KAIZEN a otro nivel personal
ya que ahora soy responsable por mantener la limpieza, el orden, las comidas,
mi vestuario – ¡viva el negro! – mi horario, todo a mi gusto y disposición.
Cuando le compartí a mi hermano lo que me encantaba vivir solo me dijo, y con
razón, “¡Pues claro! ¡Te lo llevo diciendo hace años!”, y sí, es cierto, me lo
dijo. Además, representa que mi salud ha mejorado de forma que me lo permite –
cosa que hasta hace no mucho no hubiera sido del todo posible. Entonces aquí
estoy de nuevo ante otro episodio de la gran aventura de mi vida – y con esto
el sol de pronto sale a relucir en el salón, el nuevo salón, principal
del Instituto KAIZEN Center de MAMBA Ryu como si el universo concordara conmigo
(¡Estoy bromeando! ¡Por favor!) – que es la de la creación de mi nuevo estilo
de vida como ‘solterón empedernido.’ ¡Puag! Acabo de arruinar un jarrón de te por
haberle echado demasiado azúcar ‘artificial’. Un momento… OK, ya. Arreglado.
Vacíe la mitad del jarrón en un puchero y lo rellené de agua. J Tranquilos.
Nuestro héroe favorito no se deja abatir por tales contratiempos. ¿Por dónde
iba? Sí, es hora de largarme al gimnasio. ¡Varios kilómetros en bicicleta! ¡Ah!
Me llevaré guantes y zapatos especiales para trabajar los sacos (costales) un
poco después de mi rutina. Excelente idea. Encontré los guantes. ¿Y los
zapatos? Esos creo que van a requerir más KAIZEN para encontrar. Pues sí. Mi
decisión sorprendió a algunas personas por lo “radical” y “tajante” pero a
estas alturas el (o la) que no sepa eso de mí no se de que va, porque de mí no
va en absoluto, ni de mí, ni conmigo: Nací “el generalito” y moriré “el Shodai”,
y ya. Ningún cambio tan radical o
tajante para quien me conociera y hubiera puesto atención. Lo cierto es que me
llena de energía mi nueva situación. Tengo MUCHÍSIMO que lograr, que terminar,
que perfeccionar, que conquistar, que disciplinar, que aprender, etc. o sea,
tengo que seguir siendo quien soy y lo que represento. ¡Ah! Y otra
consecuencia de mi nueva disposición doméstica es que puedo reanudar mi
“Bitácora Secreta de Shodai”. Bueno, tengo que ocuparme de ciertos detalles de
colgar videos a Youtube.com e irme al gimnasio. ¡Qué emocionante! La próxima
anotación se titulará: “El individuo: el primer gran extraño.” Hasta
entonces.
He Dicho. Así Es. Y
Así Será.
ANOTACIÓN PARA EL 27 DE NOVIEMBRE, 2010
73. La parábola del Maestro KAIZEN y el hombre
que No lo Veía Claro.
Hubo una vez cierto
hombre que fue al Instituto KAIZEN Center de MAMBA RYU para pedir cita con el
Maestro KAIZEN y preguntarle sobre el nuevo programa MAMBA KAIZEN. Una vez que
se entrevistó con el Maestro KAIZEN no perdió tiempo en ir al grano.
³ HOMBRE CON NVC: Maestro,
tengo mucho interés en su programa de MAMBA KAIZEN, pero sufro de una aflicción
que se llama NVC. ¿Ha oído hablar de ella?
³ Maestro KAIZEN: Sí
señor, y conozco la aflicción muy bien además. “NVC” son las siglas de un
trastorno que afecta a la inmensa mayoría de la población, significa “No Veo
nada Claro.” Dígame, ¿en qué le puedo ayudar?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
que me han recomendado su programa para superar mi aflicción pero no veo claro
como funciona, ni como me podría ayudar.
³ Maestro KAIZEN: Bien,
pues vamos a hacer una IEK, una “Intervención de Estrategia KAIZEN” para ver
como le podríamos ayudar a tener mayor claridad, ¿de acuerdo?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Una
IEK! ¿De veras? ¡Caray! ¡Increíble!
³ Maestro KAIZEN: Comencemos.
Usted sufre de NVC, lo cual significa que sus esquemas cognitivos-afectos, es
decir, como piensa, analiza, decide, apercibe, y siente, distorsiona su
capacidad de ver las cosas como realmente son. ¿No es cierto?
³ HOMBRE CON NVC: ¿Cómo
pienso, analizo, decido, apercibo, y siento? ¡Pues sí! Es precisamente el
problema. No veo nada con claridad, todo está distorsionado; no consigo ver las
cosas como realmente son sino por el filtro de mis complejos, inseguridades,
miedos, ignorancias, apatías, supersticiones, y auto-consentimientos.
³ Maestro KAIZEN: Bueno,
como le dije, eso es propio de la inmensa mayoría de la población, de ahí que
NVC sea una plaga para nuestra especie. Muy bien, le felicito por su presente
nivel de claridad que no es en absoluto nada común. ¡Ya lleva mucho camino
adelantado!
³ HOMBRE CON NVC: ¡Gracias
Maestro KAIZEN! ¡Me halaga con sus observaciones!
³ Maestro KAIZEN: Tranquilo,
ya le bajaré del burro antes de que acabemos. Entonces, Usted viene aquí porque
quiere tomar parte en uno de nuestros programas, ¿no es cierto?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Sí
Maestro! ¡El de MAMBA KAIZEN! Ese es el que me han recomendado.
³ Maestro KAIZEN: Bien.
¿Cómo puedo ayudarle?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
es que no veo nada claro como me puede ayudar el programa.
³ Maestro KAIZEN: ¿Qué
sabe del programa?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
he leído algo del material sobre el Estratega KAIZEN y sobre los niveles, los
módulos y los costos. Pero aun no me queda claro como funciona, en particular,
como me funcionaria para mí.
³ Maestro KAIZEN: ¿Ha
visto Usted los videos que ha colgado Shodai Overton-Guerra en youtube.com
sobre MAMBA KAIZEN?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Sí,
sí, sí! Fantástico material. Me ha motivado mucho.
³ Maestro KAIZEN: Bien.
¿Ha visto los videos del programa de Cine con Sabiduría que Shodai
Overton-Guerra ha colgado en youtube.com?
³ HOMBRE CON NVC: No.
³ Maestro KAIZEN: ¿Sabia
que existían?
³ HOMBRE CON NVC: Sí.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
por qué no los vio?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
porque no me quedaba claro cómo me iban a ayudar y no quería perder mi tiempo.
³ Maestro KAIZEN: Bien.
¿Ha visto los videos del programa de Maestros KAIZEN que Shodai Overton-Guerra
ha colgado en youtube.com?
³ HOMBRE CON NVC: No.
³ Maestro KAIZEN: ¿Sabia
que existían?
³ HOMBRE CON NVC: Sí.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
por qué no los vio?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
porque no me quedaba claro cómo me iban a ayudar y tampoco quería perder el
tiempo.
³ Maestro KAIZEN: Entiendo,
muy bien. ¿Ha leído el libro de Maestros KAIZEN que Shodai Overton-Guerra ha
subido al blog de Maestros KAIZEN?
³ HOMBRE CON NVC: No.
³ Maestro KAIZEN: ¿Sabia
que existía tal libro?
³ HOMBRE CON NVC: Sí,
de hecho estoy inscrito en el blog pero no he leído el libro, ni siquiera he bajado
los capítulos.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
por qué no los ha bajado, por qué no los ha leído?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
porque no me quedaba claro cómo me iban a ayudar y no quería perder el tiempo.
³ Maestro KAIZEN: Ya
veo, su tiempo es muy valioso para Usted.
³ HOMBRE CON NVC: ¡Sí,
muy valioso!
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
ha bajado del grupo del blog de “Cine con Sabiduría” el cuestionario de
“El camino del guerrero” para ver cuales son el tipo de preguntas que
manejamos?
³ HOMBRE CON NVC: No,
de hecho ni siquiera quise perder el tiempo agregándome a ese grupo.
³ Maestro KAIZEN: ¿Pero
sabía que existía?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Sí,
sí claro que sí! La Internet
está repleta de información sobre sus programas.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
entonces, como no quiere perder su tiempo ha venido aquí para que yo le aclare
como este programa le va a ayudar?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Increíble
la claridad con la que Usted ve las cosas! ¡La verdad es que no lo había visto
así, pero así es!
³ Maestro KAIZEN: Bien.
Un par de preguntas más antes de que le dejo todo bien claro. ¿De acuerdo?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Sí,
sí, claro, como Usted guste! ¡Usted es el Maestro!
³ Maestro KAIZEN: Usted
se da cuenta de que por una parte su aflicción le impediría entender claramente
nada que yo le diga…
³ HOMBRE CON NVC: Sí,
así es.
³ Maestro KAIZEN: … y
por otra parte para que entendiera la naturaleza del programa con claridad
tendría que hacer el programa primero.
³ HOMBRE CON NVC: Sí,
también lo entiendo. Pero sin verlo claro de antemano no voy a comprometerme a
hacer el programa.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
puesto que sabe que en realidad la única forma de verlo claro es de hacer el
programa, entonces ha venido aquí para que yo le dedique mi tiempo para repasar
con Usted, en detalle, todos los aspectos del programa, los ejercicios, los
talleres, el contenido, etc., verdad?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
si no le sería gran molestia, a eso vengo.
³ Maestro KAIZEN: ¿Usted
va al cine?
³ HOMBRE CON NVC: Sí,
me encanta el cine.
³ Maestro KAIZEN: ¿Y
como decide si quiere ver una película o no?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
veo la cartelera, pero el trailer es lo que me capta.
³ Maestro KAIZEN: Bien,
pues todo ese material que Usted no ha visto ni ha leído es el “trailer” de
nuestro programa.
³ HOMBRE CON NVC: Sí,
pero como no veo claro como eso me va a ayudar a entender el programa, no lo
voy a hacer.
³ Maestro KAIZEN: Bien.
¿Y si le dijera que podría tomar el programa sin costo alguno, se matricularía
en este momento?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Pues
si, claro que si! ¡Sin lugar a dudas! ¿Me dejaría tomarlo gratis?
³ Maestro KAIZEN: Un
par de preguntitas más para terminar con nuestra IEK. ¿Usted ha ido al cine
alguna vez, y dudando de si le iba a gustar la película o no, ha hablado con el
gerente para preguntarle si podría ver la película sin pagar porque no estaba
seguro si le iba a gustar?
³ HOMBRE CON NVC: ¡No,
claro que no! ¡Eso sería absurdo!
³ Maestro KAIZEN: Sí,
claro que sí. Tiene razón. Sería absurdo. ¿Y ha ido a un restaurante alguna vez
y ha hablado con el gerente para preguntar si podría comer el especial antes de
pagar para ver si le gustaba y le sentaba bien al estómago?
³ HOMBRE CON NVC: ¡También
sería absurdo eso! ¡Nadie me permitiría eso!
³ Maestro KAIZEN: Pero
volviendo a nuestro asunto presente, Usted no quiere perder su tiempo en
analizar todo el material que tenemos en la Internet sobre el programa MAMBA
KAIZEN, pero sí le gustaría tomar el programa gratis si pudiera. ¿En eso está
claro, verdad?
³ HOMBRE CON NVC: Pues
de nuevo, no lo había visto así de claro, pero sí, así, es.
³ Maestro KAIZEN: ¿Ve
esa puerta?
³ HOMBRE CON NVC: Sí.
³ Maestro KAIZEN: ¿Tiene
claro a donde va?
³ HOMBRE CON NVC: A
la calle.
³ Maestro KAIZEN: Pues
va a salir por ella, y antes de volver o va a haber analizado TODO el material
perteneciente al programa MAMBA KAIZEN, o va a volver con su billetera en la
mano listo para pagar la inscripción y mensualidad para el programa. ¿Está
claro?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Clarísimo!
¡Con qué claridad da Usted instrucciones! Pero quisiera recordar todo lo que me
dijo Usted aquí hoy, Maestro. ¡Fue una gran enseñanza!
³ Maestro KAIZEN: No
se preocupe, ya está todo esto colgado en la Internet.
³ HOMBRE CON NVC: ¡Que
barbaridad! ¡Que eficientes son Ustedes aquí!
³ Maestro KAIZEN: ¿Está
todo claro?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Como
el agua!
³ Maestro KAIZEN: ¿Tiene
más claridad que cuando llegó?
³ HOMBRE CON NVC: ¡Totalmente!
¡Ya sé cuales son mis opciones! ¿Pero que pasó con la idea de que me dejara
tomar el programa gratis?
³ Maestro KAIZEN: Tengo
una respuesta clara.
³ HOMBRE CON NVC: Dígame.
³ Maestro KAIZEN: No
deje que la puerta le golpee la espalda al salir.
He Dicho. Así Es. Y
Así Será.
ANOTACIÓN PARA EL 28
DE NOVIEMBRE, 2010
73. Título de la
anotación: “El Pino.” Traducción reciente para “Tiempos de Miakoda” de mi
versión original inglesa titulada “The Pine” escrita circa 1987, mientras
plantaba árboles un verano en el norte del Canadá.
El Pino
Tierra y sudor me cubrían la
frente
Mientras que cada rayo de sol
me
Latía patente en mi dorsal.
Rodeado de presencia, y sin
embargo
De soledad es la sentencia, e
implacable no cesa de azotar.
¿A que condición he caído? Me
pregunté abstraído
Conforme fijaba otro árbol para
plantar.
Pisando y tropezando,
Mis rodillas ya quebrando bajo
el peso
De otra carga por portar.
Jadeando y suspirando,
Mi voluntad ya flaqueando
Fue entonces cuando al pino
vine a notar.
Ahí, solo y altivo
En un bloque de granito
montado,
Que yo, pasmado en pensamiento,
Casi pasé sin percibir.
Ahí, como el Solitario
Superviviente,
Erguía un gran pino blanco,
firme y prepotente
Desafiante de la estéril
superficie baldía
Ahí, imponente se mantenía
Raíces como enormes tentáculos
Sobre la roca extendidos,
Por las repisas del peñón
descendidos
Aferrándose tenazmente a la
vida
Anclándose en el sagrado amparo
inferior.
En asombro,
En silencio y en
reverencia,
De nuevo continué mi labor,
entendí la sentencia
Mientras tierra y sudor
Me cubrían la frente…
Como aludí arriba brevemente
esta poesía la escribí como resultado de una experiencia auténtica que tuve
plantando árboles en el norte del Canadá el verano del 87, creo. Fueron 8
semanas de vivir en tienda de campaña en condiciones bien rudimentarias en
plena tundra canadiense. Ahí vi por primera y última vez la aurora boreal; el
aullar de los lobos, las huellas de los osos, la imponente presencia de los
alces, y las vistas espectaculares de una naturaleza aun indómita, eran nuestra
compañía diaria. Las condiciones climáticas, que variaban desde unos grados
bajo 0º a más de 44º que con la humedad se sentían a más de 55º, y desde un sol
despiadado a tormentas
incomparables, imponían condiciones que solamente lo toleraban los individuos
más duros, más resistentes. Ahí aprendí a emplear el MINDFULNESS dinámico
mientras que llegué a plantar más de 2,000 árboles día tras día, para un total
de casi 100,000 en 8 semanas – he hecho mi parte para la ecología global. Mis
primeras tres semanas fueron de ajuste, lejos de mi casa, echando de menos a mi
familia y sobre todo a mis hijos pequeños Jackie y Jimmy que tenían como 4 y 5
años respectivamente, no fue nada fácil.
La
poesía capta una experiencia real que tuve durante un día particularmente duro.
Iba agotado, cargando el cinturón de tres grandes bolsas de 50 kilos en total
que nos poníamos en la cintura cargados de arbolitos para plantar que en ese
terreno preciso que me tocó ese día estaba repleto de pino blanco. Agotado, de
pronto me di cuenta de que montado encima de una gran peña que había cruzado
varias veces ese día, había un enorme pino blanco, de la misma especie por
cierto que yo mismo estaba plantando. Lo primero en lo que reparé fueron las tremendas
raíces que me hicieron pensar en enormes tentáculos por la manera en la que
habían rodeado la piedra en busca de la vida en el suelo, metros por debajo de
enorme roca. Luego me di cuenta de que dónde estaba montado el árbol no había
nada de tierra; el árbol estaba de hecho sentado sobre la pura roca y que de
alguna manera desde una semilla que caería quien sabe hace cuantas décadas, batalló
contra los mismo elementos contra los que yo había lidiaba – y más, hasta que sus raíces consiguieron dar
con el santuario de la vida – el sustento del suelo inferior.
Colmado
de curiosidad, me quité el cinturón y me subí a la peña; busque todo alrededor
del gran tronco tratando de encontrar como podía ese árbol haber sobrevivido
habiendo caído como semilla en tales circunstancias tan infértiles, tan
hostiles, tan inhóspitas. No lo encontré. Lo máximo que pude especular es que
hubiera habido algo de tierra que poco a poco quedaría ocupada y despojada por
las raíces, pero nada explicaba como había sobrevivido durante el largo periodo
de tiempo que sus raíces tardarían en dar con el suelo. Solamente había una
explicación: la voluntad al poder, la determinación de vivir, de sobrevivir, de
superar, de desafiar las condiciones – todas las condiciones – y de afirmarse
triunfante, victorioso. Me acuerdo de haberme preguntado cuantas semillas habría,
en el mundo, en la historia del mundo, que caídas bajo circunstancias
semejantes o incluso menos precarias no sucumbieron, no perecieron.
Luego
me fijé en la cantidad de vida a la cual ese árbol fomentaba al solamente al
ofrecer su protección: ardillas, aves de numerosas especies, y cantidades de
insectos. En algunas tradiciones chamánicas, llegaría a aprender algún tiempo
mas tarde, las plantas desempeñan el papel de “maestros” naturales para los
aprendices de chamán, y las numerosísimas lecciones que su mera presencia, su
mero ejemplo me había concedido. Yo sería algún día como ese árbol; superaría
obstáculos, lidiaría con infortunios, batallaría adversidades, para cumplir con
el destino de mi potencial. Donde otros vieran un desierto inhóspito, yo perduraría
hasta llegar al oasis; donde otros temieran el despiadado invierno de su
descontento, yo aguantaría hasta la lejana primavera; donde otros temblaran en
estrépito de la tormenta vital, yo me mantendría firme al rumbo de mi visión; y
ante la soledad del visionario, de la cual otros huirían espantados y
pavorosos, yo prevalecería, fuerte e imponente.
Yo sería como ese pino, sobresaldría por encima de la roca estéril de mis
circunstancias y daría, con mi presencia y ejemplo de vida, inspiración y
cobijo a demás.
Bajé
del peñón, alguno avergonzado de mi auto-conmiseración anterior, y cargando de
nuevo mí pesada carga comprendí la lección de la vida que esa gran planta me
había mostrado – no con palabras, sino de la mejor forma: con su mero ejemplo.
He Dicho. Así Es. Y
Así Será.
ANOTACIÓN PARA EL 28
DE NOVIEMBRE, 2010
74. Anuncio y os
invito a leer el nuevo blog de Cuentos Ancestrales de Omayok el Grande, http://omayokelgrande.blogspot.com/,
dedicado a cuentos para mis hijos Alex y Julia, basados en cuentos que nos
contábamos durante sus ya prohibidas visitaciones por WebCam.
ANOTACIONES PARA EL 30
DE NOVIEMBRE, 2010
75. Las religiones nos
dicen en qué debemos creer. Las filosofías nos enseñan como descubrir nuestras
creencias por nosotros mismos, y si tenemos suerte y son buenas, tal vez nos
digan lo que podemos esperar encontrar cuando lo descubramos – pero la tarea de
indagar la tiene que hacer uno mismo.
Las religiones organizan
sociedades porque las sociedades están compuestas no de filósofos, sino de
masas de chusma que prefieren que les digan alguna verdad sencilla, conveniente
que no rete su soberbia, su ignorancia y su apatía, y no tener que hacer el
trabajo de la indagación personal que al final solamente les va a exigir un
esfuerzo constante.
Las religiones son cómodas y
automáticas, como comprar y consumir comida rápida; las filosofías son como una
comida gourmet que requiere ingredientes especiales, cuidadosa preparación, y
atención a la cocción.
Las religiones (occidentales)
ofrecen al creyente sus mayores beneficios y las pruebas de sus principios
después de morir, en la “vida en la muerte,” contribuyendo a la ideología de
que esta realidad es “una muerte en la vida” – desprecian por lo tanto el valor
de la vida a favor de la “otra vida” de ultratumba.
MAMBA Ryu es una filosofía
existencial y espiritual donde se enseña a las personas el camino de la
liberación personal y social, a la iluminación y a la ilustración. El resultado
es un ser libertado de los amarres impuestos por cultura, sociedad, religión,
ignorancia, y sobre todo del miedo a "ser" lo que nacimos para ser:
humanos libres. El resultado, los beneficios, las pruebas están en “el aquí” y
en “el ahora” de ESTA VIDA – no en dimensiones ficticias o dominios imaginados
de un supuesto "más allá."
76. Si el alumno
quiere la paciencia y dedicación del maestro, tendrá que corresponderle con respeto
y obediencia. El tiempo es un recurso limitado. ¿Dónde voy a preferir
invertirlo, en un alumno puesto y dispuesto a recibir con agradecimiento y
ansias todo el aprendizaje que le pueda dar, o en uno que me da batalla a todo
paso de su camino?

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